#2#1 También hay que pensar en que la calidad de la novela que se edita (no diré que se lee porque eso nunca está claro) deja bastante que desear. Mendoza es de los pocos exponentes que quedan de la Novela (con mayúsculas). Desde este punto de vista, sí que se puede considerar que la novela, si no está muerta, agoniza.