#118#95 ¡Ay pobrecilla! Verás, si un trabajo me obliga a hacer cosas horribles a otros seres, me generara un terrible dilema moral y me fuese muchos días llorando a mi casa, renunciaría de inmediato, como cualquier persona decente. Tú eres un profesional, entre otras cosas, del maltrato animal y has estudiado para ello a sabiendas de lo que ibas a tener que hacer. Period. ¿O es que no sabías las barbaridades que se perpetran en los laboratorios? ¿O es que estáis investigando el Parkinson en roedores? No, ¿verdad?. ¿porqué entonces no experimentáis con humanos dispuestos a someterse a los tests, con resultados infinitamente más precisos? Ah, ya, la pela es la pela...
#124#118 Primeramente, que te quede claro que yo no estudié la carrera pensando en torturar animales, llevo más de 15 años trabajando y hasta ahora solo había trabajado con cultivos celulares, nunca con animales. En segundo lugar, trabajo para el sector público con lo cual a mis 36 años sigo siendo una becaria precaria que se ha pasado la mitad de su vida en el extranjero y que no descarta tener que volver a irse, así que te aseguro que no trabajo por la pela como tu dices sino por vocación, probablemente eso sea lo que más me ha dolido. Por último, te deseo de corazón que ni tu ni nadie cercano a tí tenga la desgracia de sufrir ninguna enfermedad neurodegenerativa, pero si alguna vez te ocurre te animo a que te pongas en contacto conmigo y me dejes tomar una muestra de tu cerebro a ver si juntos descubrimos que pasa y de paso le salvamos la vida a muchas personas.
#125#118 Si, la pela es la pela y seguramente habría familias dispuestas, en la desesperación por encontrar soluciones para la cura de una persona querida con Alzheimer. Pero esta persona, que se atreve a darnos un testimonio de primera mano, no puede cambiar el mundo, como no podemos tú o yo. Creo que se merece nuestro agradecimiento por luchar contra una enfermedad que produce tanto sufrimiento y nuestro respeto por procurar hacer las cosas lo mejor posible y con el menor sufrimiento que está en sus manos. #124 Gracias por tu trabajo como investigadora y estoy segura de que, no solo conseguirás avances en el tratamiento del Alzheimer, si no que lograrás que se usen los menos animales posibles, con el mayor respeto y el menor sufrimiento posibles.