#40#28 Por mucho que se repita, no se convertirá en cierto. El problema de la educación en este país no es la falta de esfuerzo, sino la falta de motivación. El esfuerzo, sobretodo el intelectual, es un subproducto de la motivación.
Para diseñar un sistema educativo que funcione, si nos centramos en el esfuerzo fracasaremos. Hay que ver como se motiva al mayor número posible de alumnos.
Es decir, si el objetivo son los codos, nunca funcionará.
Aquí hay muchos informáticos. Y estoy convencido que los que más saben es porque les encanta la informática y, por ese motivo, se han pasado muchas horas cacharreando. No se puede ser buen informático, sin gustarte la informática. Y no se puede ser buen estudiante, sin gustarte estudiar. Hay que motivar.
#47#40 Y dale con la motivación. La eterna búsqueda de la «motivación del alumno» es lo que ha convertido a los profesores modernos en esas piltrafas humanas sin amor propio e incapaces de exigirle nada a nadie, que sienten culpabilidad por ser «demasiado duro» con los alumnos, y, en consecuencia, que renuncian a su papel rector dentro del aula.
Motivar está muy bien, suena muy bonito, pero es inevitable que buena parte de la gente a que la les gusta la biología no es guste la lengua, y que a buena parte de los que les gusta la historia detesten las matemáticas. Pero todos tienen que aprobar cada una de esas materias, y si no les llega por diversión, entonces tienen que hacerlo por exigencia. Y punto.
Honestamente —y no quiero ofender a nadie, conste—, toda este exceso de insistencia en la «motivación» me parece cada vez más patético (reitero que es sin ánimo de ofender, pero es que es la palabra que mejor define mi percepción). Un trabajador no espera que su jefe lo «motive» y haga divertido su trabajo, aunque es evidente que si lo hace se lo agadecerá. Pero también es evidente que es imposible que cada día sea una fiesta, y de la misma manera que hay día laborales (incluso en la empresa más divertida) en los que hay que superar el tedio para acabar unos trabajos que son un coñazo, lo mismo es inevitable que suceda en la escuela: y es bueno que los escolares aprendan que deben hacer cosas que para ellos son un coñazo. Tanta insistencia en la «diversión» no solo es falaz, sino que además está teniendo dos consecuencias altamente perniciosas: por una parte rebaja la auto-estima de muchos profesores; por otra, envía a los alumnos el mensaje que la vida debe ser únicamente para pasárselo bien, y que no vale la pena hacer nada si no es para divertirse, y que si no se divierten la culpa es de algún otro (el profesor, en este caso), que tiene la supuesta obligación de divertirlos. Precisamente uno de los mensajes más nocivos que se pueden dar a un niño o adolescente.
#81#40 Completamente de acuerdo contigo. De hecho, si esto schicos de la noticia aprueban la ESO es por que lo que más se les valora es el esfuerzo. De hecho es casi el único requisito para optener la ESO, esforzarse. El problema es que durante los últimos 15 años a los alumnos les ha faltado motivación.
Estudiar cuesta mucha energía y se ganaba mucho más dinero currando en la obra.
Ahora que no hay trabajo los alumnos se están aplicando mucho más. Llevamos 2 años subiendo el número de alumnos y mejorando resultados.
Para diseñar un sistema educativo que funcione, si nos centramos en el esfuerzo fracasaremos. Hay que ver como se motiva al mayor número posible de alumnos.
Es decir, si el objetivo son los codos, nunca funcionará.
Aquí hay muchos informáticos. Y estoy convencido que los que más saben es porque les encanta la informática y, por ese motivo, se han pasado muchas horas cacharreando. No se puede ser buen informático, sin gustarte la informática. Y no se puede ser buen estudiante, sin gustarte estudiar. Hay que motivar.