Hay muchísimos cargos donde las horas extras van implícitas en el sueldo, que se basa en OBJETIVOS (eso que a los españoles nos cuesta tanto entender, concepto productividad etc etc).
Os pongo un ejemplo:
Yo mismo soy Responsable de Área en una empresa, y mi sueldo base + incentivos está enfocado a cumplir unos objetivos (más o menos realistas).
La consecución de dichos objetivos (y mi permanencia en el puesto, por ende), depende de que yo haga todo el trabajo que tenga de manera efectiva. Las horas extras, en gran medida, están determinadas por mi eficiencia (efectividad != eficiencia).
Mi sueldo, pues, está enfocada a unos objetivos y contempla las horas extras necesarias para conseguirlos. Depende de mí ser más o menos eficiente y necesitar más o menos horas extras.
Si nos pusiéramos estrictos y las horas extras tuvieran que pagarse, mi sueldo base sería bastante inferior y no tendría absolutamente ningún incentivo para ser eficiente en mi trabajo: es más, me interesaría ser un holgazán que pudiese facturar cuanto más mejor a base de no optimizar mi trabajo necesitando tiempo extra.
La gracia, en mi opinión, está en tener un sueldo base alto y que las horas extras que le eches dependan de lo bueno que seas tú.
Evidentemente habrá de todo, pero el tema de dar un sueldo por objetivos (más o menos realistas, eso ya lo discutes tú cuando coges un nuevo trabajo con un determinado salario y objetivos) y dejar que sea la eficiencia del trabajador la que mande creo que es un aspecto positivo.
El problema de la sociedad española es que no utiliza las horas extra como un elemento incentivador para ganar en eficiencia sino como una herramienta de culto al presencialismo, elemento totalmente contrario a la productividad y a la eficiencia que se venera de una forma absurda en este país.
Pero obviamente, y al final va de esto el debate, el problema no es de las horas extras y su uso en el sistema: el problema es de quien y cómo hace uso de él.
#45#42 en esos cargos que tu comentas, hay una diferencia enorme entre España y otros paises. He trabajado con alemanes y he visto como incluso directivos con todo un departamento bajo su responsabilidad, a las 5 se iban a casa.
Es inevitable que, de vez en cuando, haya que hacer horas extras, ya que tarde o temprano aparecen imprevistos y las planificaciones nunca pueden ser perfectas. Lo que no puede ser es que las horas extras sean la norma, no la excepción.
#48#42 en esos cargos que tu comentas, hay una diferencia enorme entre España y otros paises. He trabajado con alemanes y he visto como incluso directivos con todo un departamento bajo su responsabilidad, a las 5 se iban a casa.
Es inevitable que, de vez en cuando, haya que hacer horas extras, ya que tarde o temprano aparecen imprevistos y las planificaciones nunca pueden ser perfectas. Lo que no puede ser es que las horas extras sean la norma, no la excepción.
Hay muchísimos cargos donde las horas extras van implícitas en el sueldo, que se basa en OBJETIVOS (eso que a los españoles nos cuesta tanto entender, concepto productividad etc etc).
Os pongo un ejemplo:
Yo mismo soy Responsable de Área en una empresa, y mi sueldo base + incentivos está enfocado a cumplir unos objetivos (más o menos realistas).
La consecución de dichos objetivos (y mi permanencia en el puesto, por ende), depende de que yo haga todo el trabajo que tenga de manera efectiva. Las horas extras, en gran medida, están determinadas por mi eficiencia (efectividad != eficiencia).
Mi sueldo, pues, está enfocada a unos objetivos y contempla las horas extras necesarias para conseguirlos. Depende de mí ser más o menos eficiente y necesitar más o menos horas extras.
Si nos pusiéramos estrictos y las horas extras tuvieran que pagarse, mi sueldo base sería bastante inferior y no tendría absolutamente ningún incentivo para ser eficiente en mi trabajo: es más, me interesaría ser un holgazán que pudiese facturar cuanto más mejor a base de no optimizar mi trabajo necesitando tiempo extra.
La gracia, en mi opinión, está en tener un sueldo base alto y que las horas extras que le eches dependan de lo bueno que seas tú.
Evidentemente habrá de todo, pero el tema de dar un sueldo por objetivos (más o menos realistas, eso ya lo discutes tú cuando coges un nuevo trabajo con un determinado salario y objetivos) y dejar que sea la eficiencia del trabajador la que mande creo que es un aspecto positivo.
El problema de la sociedad española es que no utiliza las horas extra como un elemento incentivador para ganar en eficiencia sino como una herramienta de culto al presencialismo, elemento totalmente contrario a la productividad y a la eficiencia que se venera de una forma absurda en este país.
Pero obviamente, y al final va de esto el debate, el problema no es de las horas extras y su uso en el sistema: el problema es de quien y cómo hace uso de él.