#15 No entiendo a qué tanto revuelo. Rajoy dijo claramente que él no lo llamaría matrimonio sino Unión de Hecho, igual que existe en Francia, Alemania e Inglaterra si mal no recuerdo, con las mismas ventajas jurídicas (es decir, siendo lo mismo de facto).
La única razón por la que no quiere llamarlo matrimonio, y esto es una suposición mía, es para no descontentar a parte de su electorado que efectivamente puede ser homófobo, conservador o más católico.
En el fondo busca tener contentos a todos (algo siempre del todo imposible, claro está), y por otro lado, siempre están los que tergiversan, inventan e insultan para moldear las palabras a su realidad ficticia (tanto del bando de los homófobos como de los anti-homofobia).
Sinceramente, que los homosexuales puedan unirse y gozar de las ventajas de cualquier matrimonio "convencional" es algo que me parece justo y normal (y por lo visto al resto de Europa también) por lo que el revuelo, una vez más, es absurdo y causado por esa enfermiza necesidad de los españoles de dividirse en dos en ABSOLUTAMENTE TODOS Y CADA UNO DE LOS TEMAS HABIDOS Y POR HABER.
Y eso, amigo #6, es lo que yo veo verdaderamente triste.
#23#15 "La única razón por la que no quiere llamarlo matrimonio, y esto es una suposición mía, es para no descontentar a parte de su electorado que efectivamente puede ser homófobo, conservador o más católico"
#28#15 El problema es que si tienen nombres distintos, jurídicamente son cosas distintas. Es abrir la puerta a recortarles los derechos que ahora sí tienen (todos los del matrimonio heterosexual).
#63#15 Si jurídicamente es el mismo concepto, no tiene sentido llamarle de otra manera.
¿Quieres saber por qué quiere llamarle de otra manera? Porque no quiere que tengan los mismos derechos que un matrimonio de heterosexuales, por ejemplo, para adoptar niños, pero no se atreve a decirlo porque le restaría votos.
La única razón por la que no quiere llamarlo matrimonio, y esto es una suposición mía, es para no descontentar a parte de su electorado que efectivamente puede ser homófobo, conservador o más católico.
En el fondo busca tener contentos a todos (algo siempre del todo imposible, claro está), y por otro lado, siempre están los que tergiversan, inventan e insultan para moldear las palabras a su realidad ficticia (tanto del bando de los homófobos como de los anti-homofobia).
Sinceramente, que los homosexuales puedan unirse y gozar de las ventajas de cualquier matrimonio "convencional" es algo que me parece justo y normal (y por lo visto al resto de Europa también) por lo que el revuelo, una vez más, es absurdo y causado por esa enfermiza necesidad de los españoles de dividirse en dos en ABSOLUTAMENTE TODOS Y CADA UNO DE LOS TEMAS HABIDOS Y POR HABER.
Y eso, amigo #6, es lo que yo veo verdaderamente triste.