#11#6 Bueno una vez leído ... no merecía la pena Vale, si, no es mala reflexión.
El problema es cuando un sector de la población que no es publico habitual de un programa/evento/contenido es capaz de boicotearlo atacando a sus patrocinadores.
Pues bueno, es un error hacer eso de forma generalizada, pero lo del programa de telecinco ha sido algo especial que ha sobrepasado el mal gusto y ha conseguido poner a casi todo el mundo de acuerdo. Con la Noria puede funcionar porque es un programa de prime time que necesita mantener una cuota de ingresos por publicidad altísimo.
Si se trata de hacer eso mismo con otro programa como gran hermano, será un rotundo fracaso de los boicoteadores.
#10 no parte de esa premisa, lo dice claramente en: La falta de presencia en ese programa ha sido una magnifica promoción para un público con un gusto más refinado. La imagen de estas marcas se ha beneficiado de este fenómeno, sobre todo la de las primeras que lo hicieron, ya que han tenido más eco y han sido más atrevidas.
Cierto lo que dices que es por un motivo de marketing y por decir mira qué grande la tenemos y somos mejor que la competencia y hacemos caso a nuestros consumidores, algo magnífico en esta etapa de crisis. Publicidad gratis porque han salido en todos los periódicos y en blogs por 0 euros.
Realizada esa puntualización, el post va un poco más allá y pone el dedo sobre los peligros de este tipo de acciones que parecen tan loables. Hubo un intento con la JMJ y podría ocurrir con cualquier tema en el que se juntara una serie de personas y creara una masa crítica, se moviera... y se vieran "motivados" a quitarse.
#11El problema es cuando un sector de la población que no es publico habitual de un programa/evento/contenido es capaz de boicotearlo atacando a sus patrocinadores.
Si no es público habitual... le daría igual que hicieran A o B en la Noria ¿no? ¿Si no ves el programa qué más te da que hagan A o B? Entonces si las marcas se mueven por intereses de marketing, volvemos al caso que pongo en arriba o en #6 ¿Dónde está el límite? ¿Las marcas deben de decir sí a todo?
#16 EN algunos casos, programas pequeños la existencia o no existencia de publicidad, puede significar seguir funcionando o cerrar, lo mismo con los periódicos y es otra forma de censura informativa.
#17 Entonces, las marcas han llegado a un punto en el que controlan los contenidos y acabaríamos viendo casos como el de El Corte Inglés más a menudo en el que los medios se autocensurarían Mal asunto.
El problema es cuando un sector de la población que no es publico habitual de un programa/evento/contenido es capaz de boicotearlo atacando a sus patrocinadores.
Pues bueno, es un error hacer eso de forma generalizada, pero lo del programa de telecinco ha sido algo especial que ha sobrepasado el mal gusto y ha conseguido poner a casi todo el mundo de acuerdo. Con la Noria puede funcionar porque es un programa de prime time que necesita mantener una cuota de ingresos por publicidad altísimo.
Si se trata de hacer eso mismo con otro programa como gran hermano, será un rotundo fracaso de los boicoteadores.
#10 no parte de esa premisa, lo dice claramente en: La falta de presencia en ese programa ha sido una magnifica promoción para un público con un gusto más refinado. La imagen de estas marcas se ha beneficiado de este fenómeno, sobre todo la de las primeras que lo hicieron, ya que han tenido más eco y han sido más atrevidas.