#9#4 Lo peor de todo es que no había argumentos racionales posibles, porque cuando te sacan como argumento que el señor ya se encargará de que todo vaya bien, no se puede combatir. Estos compañeros míos tenían un trauma de caballo, venían a otras casas y se les veía jugando y comiendo de todo, a su casa nunca queríamos ir, porque a los invitados también nos intentaban educar a su forma.