#160#129#136 ¡Cuidado! Pedir exenciones de impuestos a cambio de copago es el método directo para llegar a la privatización absoluta que pide el neoliberalismo. Ni de coña. No os dejéis engañar
#144 Los empresarios TIENEN que generar riqueza con modelos de negocio innovadores y sostenibles, pero se amarran a modelos obsoletos, basados en la minería de lo público como fuente de beneficio, y eso no es defendible.
Si no fuera por la dejación de funciones que ha hecho la banca, que durante años ha actuado de forma irresponsable, respaldando modelos de negocio basados en corrupción y clientelismo político, no habríamos llegado a esto. Por supuesto, los gobiernos también tienen una gran parte de culpa, pero no los ciudadanos, que votamos unos idearios político del que no se desprendían estas actuaciones.
Cuando los empresarios empiecen a reformarse, a crear empleo basado en el conocimiento y el talento, y menos en el modelo de tendero del abuelo, hablaremos.
Como digo en #51, no hay comidas gratis, y los empresarios deben apretarse la corbata los primeros. Y para empezar, deberían dejar de jugar con el sistema, que no es de recibo que mantengan fuera del control fiscal un 25% de la economía, que perdemos 44.000M€ cada año por su culpa, que con eso podríamos pagar muchos colegios, hospitales y protección social. De hecho, con eso no habría habido crisis.
#150 Nada es gratis, pero a algunos les cuesta menos que a otros, y depende de la herencia que te hayan dejado tus papis que te cueste más o menos llegar a fin de mes.
Y mientras eso no tenga arreglo, la única manera de paliarlo es hacer que todos paguen un poco, en función de lo que tengan, de lo que puedan, y entre todos paguemos por los servicios que nos hacen fuertes como sociedad y seguros como personas individuales frente a las tropelías de un capitalismo global al que, en su búsqueda del beneficio, nunca le ha importado arramplar con los recursos naturales y ahora con estados y familias, sin importarle los derechos individuales o colectivos.
#147 La sanidad española, aparte de ser el modelo de calidad e integración al que aspiran los países desarrollados, es más barata que los modelos privados que se conocen, incluido el singular copago que usted propone. De hecho, España es el segundo país con menor coste por persona en sanidad (2.094€ en 2004) de la CEE.
El mantra liberal de que los servicios públicos son malos porque son públicos, o porque son gratis, es simplemente una falacia que intenta apoderarse de la mentalidad de la población. Pero la realidad de los hecho es que las cosas no mejoran al privatizar las compañías, solo se encarecen, sólo aumentan la brecha entre ricos y pobres. Así ha pasado con Telefónica, o con Endesa, o con el Banco Central. Si, como empresas muy bien, mucho éxito internacional, pero seguimos teniendo cortes de luz por falta de un suministro cada vez más caro, líneas ADSL de los 80 a precios de lujo, y una banca que lejos del civismo, apesta.
Si son mejorables y no se mejoran, es básicamente por la desidia de políticos que actúan en connivencia con los poderes facticos que los financian, y que están interesados en propagar el mantra neolib, en una burbuja que se alimenta siempre de lo público, y no ofrecen las soluciones, vía regulación, vía reglamentos. Lo que hay que pedir no es privatización, sino una adecuada gestión de lo público.
Porque privatizar es perder el control de su gestión, es no poder reclamar nunca más que lo escrito en un contrato, es perder la iniciativa, como ciudadano, de hacer las cosas mejores o simplemente, de otra manera. Es conformarse con lo que te den. Es renunciar a una organización democrática a favor de una jerárquica. Es volver al feudalismo.
Es, además, perder todo lo conseguido por generaciones de trabajadores a favor de unos pocos. Es, por supuesto, aumentar las diferencias de clase, agrandar una brecha que se ha multiplicado por 20 en solo 15 años.
Es arriesgarse a una estafa masiva, como en el XVIII con las acciones de la compañía de indias (burbuja de los mares del sur), o como ahora con Enron. Es arriesgarse a tener que recomprar lo privatizado con dinero público, otra vez. Eso SI es REPAGO.
Y lo peor es que el modelo privatizador es más caro e ineficiente, no nos lo podemos permitir, señores, ¡PORQUE ESTAMOS EN CRISIS!
Lo que hay que pedir a las castas políticas es justamente que no se mezclen con lo privado, que mantengan lo público alejado de su avaricia, que lo protejan, no que vendan, que no nos hacen falta las migajas del capital, que sólo queremos lo nuestro.
Y lo que hay que extender es que la política liberal, lejos de venir a 'arreglar el problema del paro', lo que va a traer es a despojarnos de lo público y a traer la ruina. Ya lo hizo en Argentina, y ahora tiene aún más hambre, necesita una vaca más gorda.
El liberalismo no es sólo una doctrina económica, es más que eso, es una religión, y la reforma Keynesiana de su modelo económico y de Fromm de su modelo de valores casi no ha calado en ellos. Y ahora estamos sufriendo aquí la contrarreforma de Friedman y Hayeck, aunque ya están tan obsoletas en el mundo occidental, que sólo algunos locos las siguen aplicando, en contra de la opinión de la mayoría, para acabar en fracaso tras fracaso.
Menos mal que nos queda la calle y las guillotinas para ponerles freno. Como en el XVIII, hasta que entiendan que el límite a la libertad individual es el perjuicio a los demás, y que el modelo que propugnan sólo ha demostrado aumentar las diferencias sociales, ni hay un beneficio mutuo ni gaitas en vinagre. Hace tiempo que la psicología actual ha demostrado que el dinero no es el único motor de la voluntad humana, y que por encima de los dos primeros escalones de la pirámide, la motivación tiene otras causas, cada vez más alejadas de lo que puede comprar el dinero. Y siendo eso es así simplemente se cae la base del liberalismo, porque el ser humano no es únicamente egoísta. Los datos demuestran lo contrario.
Leed más e informaos mejor, que no sólo de economía vive el hombre, coño. Pero he discutido mucho con muchos liberales y neoliberales.
Pero he discutido mucho con muchos liberales y ya paso, no razonan, no son permeables a la realidad. Son dogmáticos y tienen una interpretación sesgada, únicamente argumentan que la anarquía financiera, la desaparición del estado, sería la mejor y única medida de todos los males. Son extremistas peligrosos. Tanto o más que los anarquistas anticapitalistas, que también los hay. A ambos les resulta imposible entender que en el medio esta la gente, y la gente quiere estar en el medio. Y la democracia es justamente eso, hacer lo que quiere la gente, no los mercados.
#162#160
Ok, entiendo donde vas, pero el hecho es que van a meter mano a todo lo público y una idea que veo de presión por parte del ciudadano es negarse a pagar los impuestos.
Yo no tengo problema en pagar más para mantener hospitales, centros de enseñanza etc etc...el problema es que no es proporcional el esfuerzo que realizamos los ciudadanos comparado con los que más tienen.
Yo no quiero dejar de aportar, yo quiero que lo que aportemos entre todos, podamos disfrutarlo.
#144 Los empresarios TIENEN que generar riqueza con modelos de negocio innovadores y sostenibles, pero se amarran a modelos obsoletos, basados en la minería de lo público como fuente de beneficio, y eso no es defendible.
Si no fuera por la dejación de funciones que ha hecho la banca, que durante años ha actuado de forma irresponsable, respaldando modelos de negocio basados en corrupción y clientelismo político, no habríamos llegado a esto. Por supuesto, los gobiernos también tienen una gran parte de culpa, pero no los ciudadanos, que votamos unos idearios político del que no se desprendían estas actuaciones.
Cuando los empresarios empiecen a reformarse, a crear empleo basado en el conocimiento y el talento, y menos en el modelo de tendero del abuelo, hablaremos.
Como digo en #51, no hay comidas gratis, y los empresarios deben apretarse la corbata los primeros. Y para empezar, deberían dejar de jugar con el sistema, que no es de recibo que mantengan fuera del control fiscal un 25% de la economía, que perdemos 44.000M€ cada año por su culpa, que con eso podríamos pagar muchos colegios, hospitales y protección social. De hecho, con eso no habría habido crisis.
#150 Nada es gratis, pero a algunos les cuesta menos que a otros, y depende de la herencia que te hayan dejado tus papis que te cueste más o menos llegar a fin de mes.
Y mientras eso no tenga arreglo, la única manera de paliarlo es hacer que todos paguen un poco, en función de lo que tengan, de lo que puedan, y entre todos paguemos por los servicios que nos hacen fuertes como sociedad y seguros como personas individuales frente a las tropelías de un capitalismo global al que, en su búsqueda del beneficio, nunca le ha importado arramplar con los recursos naturales y ahora con estados y familias, sin importarle los derechos individuales o colectivos.
#147 La sanidad española, aparte de ser el modelo de calidad e integración al que aspiran los países desarrollados, es más barata que los modelos privados que se conocen, incluido el singular copago que usted propone. De hecho, España es el segundo país con menor coste por persona en sanidad (2.094€ en 2004) de la CEE.
El mantra liberal de que los servicios públicos son malos porque son públicos, o porque son gratis, es simplemente una falacia que intenta apoderarse de la mentalidad de la población. Pero la realidad de los hecho es que las cosas no mejoran al privatizar las compañías, solo se encarecen, sólo aumentan la brecha entre ricos y pobres. Así ha pasado con Telefónica, o con Endesa, o con el Banco Central. Si, como empresas muy bien, mucho éxito internacional, pero seguimos teniendo cortes de luz por falta de un suministro cada vez más caro, líneas ADSL de los 80 a precios de lujo, y una banca que lejos del civismo, apesta.
Si son mejorables y no se mejoran, es básicamente por la desidia de políticos que actúan en connivencia con los poderes facticos que los financian, y que están interesados en propagar el mantra neolib, en una burbuja que se alimenta siempre de lo público, y no ofrecen las soluciones, vía regulación, vía reglamentos. Lo que hay que pedir no es privatización, sino una adecuada gestión de lo público.
Porque privatizar es perder el control de su gestión, es no poder reclamar nunca más que lo escrito en un contrato, es perder la iniciativa, como ciudadano, de hacer las cosas mejores o simplemente, de otra manera. Es conformarse con lo que te den. Es renunciar a una organización democrática a favor de una jerárquica. Es volver al feudalismo.
Es, además, perder todo lo conseguido por generaciones de trabajadores a favor de unos pocos. Es, por supuesto, aumentar las diferencias de clase, agrandar una brecha que se ha multiplicado por 20 en solo 15 años.
Es arriesgarse a una estafa masiva, como en el XVIII con las acciones de la compañía de indias (burbuja de los mares del sur), o como ahora con Enron. Es arriesgarse a tener que recomprar lo privatizado con dinero público, otra vez. Eso SI es REPAGO.
Y lo peor es que el modelo privatizador es más caro e ineficiente, no nos lo podemos permitir, señores, ¡PORQUE ESTAMOS EN CRISIS!
Lo que hay que pedir a las castas políticas es justamente que no se mezclen con lo privado, que mantengan lo público alejado de su avaricia, que lo protejan, no que vendan, que no nos hacen falta las migajas del capital, que sólo queremos lo nuestro.
Y lo que hay que extender es que la política liberal, lejos de venir a 'arreglar el problema del paro', lo que va a traer es a despojarnos de lo público y a traer la ruina. Ya lo hizo en Argentina, y ahora tiene aún más hambre, necesita una vaca más gorda.
El liberalismo no es sólo una doctrina económica, es más que eso, es una religión, y la reforma Keynesiana de su modelo económico y de Fromm de su modelo de valores casi no ha calado en ellos. Y ahora estamos sufriendo aquí la contrarreforma de Friedman y Hayeck, aunque ya están tan obsoletas en el mundo occidental, que sólo algunos locos las siguen aplicando, en contra de la opinión de la mayoría, para acabar en fracaso tras fracaso.
Menos mal que nos queda la calle y las guillotinas para ponerles freno. Como en el XVIII, hasta que entiendan que el límite a la libertad individual es el perjuicio a los demás, y que el modelo que propugnan sólo ha demostrado aumentar las diferencias sociales, ni hay un beneficio mutuo ni gaitas en vinagre. Hace tiempo que la psicología actual ha demostrado que el dinero no es el único motor de la voluntad humana, y que por encima de los dos primeros escalones de la pirámide, la motivación tiene otras causas, cada vez más alejadas de lo que puede comprar el dinero. Y siendo eso es así simplemente se cae la base del liberalismo, porque el ser humano no es únicamente egoísta. Los datos demuestran lo contrario.
Leed más e informaos mejor, que no sólo de economía vive el hombre, coño. Pero he discutido mucho con muchos liberales y neoliberales.
Pero he discutido mucho con muchos liberales y ya paso, no razonan, no son permeables a la realidad. Son dogmáticos y tienen una interpretación sesgada, únicamente argumentan que la anarquía financiera, la desaparición del estado, sería la mejor y única medida de todos los males. Son extremistas peligrosos. Tanto o más que los anarquistas anticapitalistas, que también los hay. A ambos les resulta imposible entender que en el medio esta la gente, y la gente quiere estar en el medio. Y la democracia es justamente eso, hacer lo que quiere la gente, no los mercados.
#159 Joder, ¡Qué bueno!