#23#8, Imagina la siguiente conversación: Un cliente (en un Ferrari) llega a un taller de pintura:
C: Buenas. Querría saber si ustedes pintan los coches a mano o si lo hacen con pistola.
T: Lo siento, nosotros no tenemos el color rojo Ferrari y no podemos pintarle el coche.
C: Ya. Pero no le estoy pidiendo eso. Le estoy preguntando si pintan los coches a mano o con pistola.
T: Lo siento, nosotros no tenemos el color rojo Ferrari y no podemos pintarle el coche.
C:¿? Le repito que no le estoy preguntando nada en concreto sobre mi coche, sino sobre su forma de pintar.
T: Lo siento, nosotros no tenemos el color rojo Ferrari y no podemos pintarle el coche.
...
#12, Puesto que esa gente hace el trabajo que les mandan hacer y listo, supongo que verías normal que un reponedor de un supermercado no quiera indicarte dónde están los lacteos, que los señores que cobran en los peajes de las autopistas no te indiquen qué salida hay que tomar para ir a tal ciudad, o que el dependiente de una tienda de zapatos no te diga si te quedan bien o mal; puesto que su función no es opinar sobre moda, sino vender.
Un cliente (en un Ferrari) llega a un taller de pintura:
C: Buenas. Querría saber si ustedes pintan los coches a mano o si lo hacen con pistola.
T: Lo siento, nosotros no tenemos el color rojo Ferrari y no podemos pintarle el coche.
C: Ya. Pero no le estoy pidiendo eso. Le estoy preguntando si pintan los coches a mano o con pistola.
T: Lo siento, nosotros no tenemos el color rojo Ferrari y no podemos pintarle el coche.
C:¿? Le repito que no le estoy preguntando nada en concreto sobre mi coche, sino sobre su forma de pintar.
T: Lo siento, nosotros no tenemos el color rojo Ferrari y no podemos pintarle el coche.
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#12, Puesto que esa gente hace el trabajo que les mandan hacer y listo, supongo que verías normal que un reponedor de un supermercado no quiera indicarte dónde están los lacteos, que los señores que cobran en los peajes de las autopistas no te indiquen qué salida hay que tomar para ir a tal ciudad, o que el dependiente de una tienda de zapatos no te diga si te quedan bien o mal; puesto que su función no es opinar sobre moda, sino vender.