#10 Estos cientificos brillantes y que hacían armas de guerra inimaginables para aquellos tiempos, también eran en su mayoría nazis convencidos. Todos sabemos donde acabaron: en Estados Unidos y Rusia, paises donde ayudaron a realizar armas terribles. Eso si, su pasado nazi fue borrado y olvidado y algunos vivieron hasta su muerte con falsas identidades, con las que vivieron felices y con total impunidad.