#3#2 A Rigoberta la conocí antes de que le concedieran el Nobel. Simpática y cordial, sabía llegar a la gente y explicar y hacer sentir la brutalidad que padecían los pueblos indígenas guatemaltecos. Después del premio, se volvió inaccesible y dejó de ver a la gente que la había estado apoyando durante los años 80. Ce la vie, parece...