#81#80 Pues no le entiendo oiga. La realidad de las parejas gays es básicamente la misma penosa realidad de las parejas heterosexuales: comen, buscan refugio, si les pinchas sangran, etc
"Segundo, hombres y mujeres se sitúan en muy diferentes situaciones dentro de un matrimonio. El hecho ineludible de que sólo las mujeres se quedan embarazadas significa que la situación de hombre y mujer nunca va a ser la misma, sin importar cuanto lenguaje "neutral" empleemos o cuanto hablemos, según la última moda, de como "vamos" a tener un hijo. Las leyes deben hacer a ambos igualmente responsables del niño que ella, en solitario, va a tener. De igual modo, esta consideración no se aplica a las uniones homosexuales.
Tercero, el tiempo tiene distintos efectos en hombres y mujeres. Cuando los años transcurren y las mujeres pierden su atractivo físico, los hombres suelen estar ascendiendo en ingresos y estatus profesional. Es frecuentemente más fácil para un hombre de mediana edad abandonar a su esposa y casarse por segunda vez con una "mujer trofeo" más joven, que para una mujer volver a casarse tan ventajosamente. Puesto que la mujer a menudo ha invertido años de su vida en crear un hogar y una familia, el contrato matrimonial es una manera de intentar asegurarle que su inversión no será en vano.
No se pueden aplicar éstas y otras diferencias entre sexos cuando los miembros de una unión familiar son del mismo sexo."
#82 De modo que instauramos una nueva dictadura que impide hablar sobre el tema X a todo aquel que no haya trabajado en una ONG especializada en X. Vale, a partir de ahora me callo y sólo hablo de SIDA y de liberalismo. Por cierto, todos aquellos que no hayáis trabajado como yo en una ONG liberal tenéis prohibido hablar de liberalismo a partir de ahora, según esta nueva doctrina.