#328#326 Me limito a constatar que la izquierda que antes se preocupaba por levantar banderas solidarias, colectivas, que abría escuelas en Guatemala o que recaudaba fondos para solucionar problemas relacionados con la pobreza, cada vez se preocupa más por el «yo tengo derecho a hacer lo que me da la gana», «si quiero emborracharme en la calle nadie me lo puede prohibir»,«por tener un niño no voy a dejar de vivir como me gusta» y otras cuestiones de gran trascendencia para la nivelación social y mejoramiento de los oprimidos y desfavorecidos. O sea, que cada vez asume más la moral del burgués hedonista, en una palabra. No es manipulación: es experiencia.
#331#328"Me limito a constatar que la izquierda que antes se preocupaba por levantar banderas solidarias, colectivas, que abría escuelas en Guatemala o que recaudaba fondos para solucionar problemas relacionados con la pobreza"
¿"Se preocupaba"? Se sigue preocupando por ello.
"cada vez se preocupa más por el «yo tengo derecho a hacer lo que me da la gana», «si quiero emborracharme en la calle nadie me lo puede prohibir»,«por tener un niño no voy a dejar de vivir como me gusta» y otras cuestiones de gran trascendencia para la nivelación social y mejoramiento de los oprimidos y desfavorecidos."
No conozco a nadie de izquierdas que diga que un individuo puede hacer lo que le de la gana. Cualquier persona, sea de izquierdas o de derechas, entiende que la libertad individual tiene límites plasmados en las leyes. El emborracharse forma parte de la libertad individual de cada uno. Otra cosa es si hacerlo en la calle es lícito o no. Si te refieres a la ley antibotellón estoy a favor de ella a pesar de ser de izquierdas, pero no porque no considere lícito emborracharse en la calle.
Y tampoco conozco a nadie de izquierdas que considere que la gente deba vivir como le gusta aunque tenga hijos. Es cuestión de cada uno cómo compaginar la vida que le gusta con el hecho de tener un hijo, sin más límites que los marcados en las leyes. Lo que a mucha gente de izquierdas le preocupa es el derecho a tener un hijo o no, incluso después de haberse producido la concepción. Pero no es una preocupación reciente de la izquierda, lleva preocupándole desde hace siglos. De hecho es gracias a la izquierda que tenemos leyes que reconocen el derecho a abortar, después de muchos años de lucha.
"O sea, que cada vez asume más la moral del burgués hedonista, en una palabra. No es manipulación: es experiencia."
No sé qué tiene que ver la moral del burgués hedonista con un derecho como es el aborto.