#115#3 No es fácil nunca compaginar la religión y la democracia. Desde mi punto de vista, es imposible. Pero la tradición malikí, que supongo seguirá el nuevo estado, es una escuela de interpretación de la ley islámica bastante flexible y, de hecho, puede dar y da lugar a códigos penales y civiles bastante parecidos a los occidentales. Puede que con la charía (que así se transcribe en español) haya más de una mala interpretación desde nuestro lado, imaginando en seguida miembros amputados, azotes y lapidaciones. Hasta se llega a leer que en Irán (país chií) se aplica la "sharia" (absolutamente ajena a la tradición chií, puesto que se basa en la sunna). La imaginación o el cliché nos deforma a veces la perspectiva, aunque no sea culpa nuestra.