#50 Valiente chorrada, en cualquier caso, es el descubrimiento que se presenta aquí.
¡No hay nadie que lo oiga!
Una casa vacía, no se oye un alma y solo se oye un viejo decir una palabra y acto seguido soltar una triste bolita de cristal que monta un estruendo enorme gracias al silencio sepulcral que se respiraba.
Y si yo digo, y de paso lo dice Orson Welles, que la mujer lo oye? Fin del descubrimiento.
Si uno empieza a cuestionar detalles tan ínfimos como este, cualquier película -e incluso la vida real- puede llegar a pensar que está plagada de errores.
¡No hay nadie que lo oiga!
Una casa vacía, no se oye un alma y solo se oye un viejo decir una palabra y acto seguido soltar una triste bolita de cristal que monta un estruendo enorme gracias al silencio sepulcral que se respiraba.
Y si yo digo, y de paso lo dice Orson Welles, que la mujer lo oye? Fin del descubrimiento.
Si uno empieza a cuestionar detalles tan ínfimos como este, cualquier película -e incluso la vida real- puede llegar a pensar que está plagada de errores.