Lo de Fernández Ladreda a mi me pareció una obra estupenda. Pero parece que soy de las pocas.
Desde que se hizo la chapuza que se ha hecho ahora, porque se ha dejado todo a medias, la calle está atascada constantemente y los cochos en doble fila han vuelto a aflorar como moscas.
Claro, que los coches en docble fila se solucionan multándolos allí, y en el resto de la ciudad.
Y lo del rastro, pues bueno, el que quiere ir a comprar va igual a un sitio que a otro. En lo que estoy totalmente de acuerdo es en que al que se ocurrió poner el parqué de Pocoyó al lado de una carretera no tenía muchas luces, no.
Lo de quitar las macetas y cargarse los árboles, pues qué quieres que te diga...
#16#15 sobre el parque de pocoyo, tengo una teoría, y es que lo pusieron allí porque era visible para todo el tráfico que pasa por Guzmán, ya que en el resto de papalaguinda, no sería tan visible. Pero nadie pensó o a nadie le importó que fuera un peligro al estar a medio metro de la carretera, con esa curva salida de la nada y soportando el ruido y el humo de los coches. Pero claro, hay que entenderlo. En el resto del paseo no había sitio (esto último es ironic)
En cuanto a Fdez Ladreda, yo no suelo pasar mucho por allí, pero si he pasado un par de veces antes, y después, y me parece más fluido ahora. Igual si viviera por allí tendría otra opinión, pero pasando de pascuas a ramos, es la sensación que me da.
#18#15 Yo al rastro no voy. Pero si iban mis hermanas y mi madre. A Clarés fueron un par de veces y no volvieron al rastro de siempre iban todos los domingos. No hay ni punto de comparación entre tener el rastro en una larga avenida junto al río y con arboles situada muy cerca del centro donde te puedes dar un agradable paseo a llevarlo a un descampado de cemento fuera de la ciudad, sin arboles, ni sombra, con la mitad de puestos organizados a la buena de Dios.
Entiendo que el rastro más céntrico pueda causar molestias a los vecinos pero Clares no era solución, de hecho el traslado era provisional, o esos decían porque luego no se buscó ninguna otra alternativa.
Lo de Fernández Ladreda a mi me pareció una obra estupenda. Pero parece que soy de las pocas.
Desde que se hizo la chapuza que se ha hecho ahora, porque se ha dejado todo a medias, la calle está atascada constantemente y los cochos en doble fila han vuelto a aflorar como moscas.
Claro, que los coches en docble fila se solucionan multándolos allí, y en el resto de la ciudad.
Y lo del rastro, pues bueno, el que quiere ir a comprar va igual a un sitio que a otro. En lo que estoy totalmente de acuerdo es en que al que se ocurrió poner el parqué de Pocoyó al lado de una carretera no tenía muchas luces, no.
Lo de quitar las macetas y cargarse los árboles, pues qué quieres que te diga...