#7 Una opción es mandar un fax y no perder el resguardo del envío... como dice una amiga abogada "con eso no podrías mandar a nadie a la cárcel, pero para darte de baja es suficiente".
En cualquier caso, creo que todos sabemos que las cartas que van sin certificar nunca llegan, ya que haciendo de abogado del diablo, ¿quién puede aportar una mínima prueba de que esa carta realmente ha sido enviada?
En cualquier caso, creo que todos sabemos que las cartas que van sin certificar nunca llegan, ya que haciendo de abogado del diablo, ¿quién puede aportar una mínima prueba de que esa carta realmente ha sido enviada?