#21#8 Te hace disfrutar porque has sido criado para ello, porque has crecido rodeado de la idea que golpear una pelota con destreza es algo admirable, lleno de matices y reservado para unos pocos prodigios.
Sin embargo los mismos matices pueden ser observados en la ingesta de perritos calientes. Y si a todos nos hubieran criado admirando la ciencia y las humanidades, si los grandes escritores y los grandes científicos abrieran los informativos, fueran recibidos por autobuses venidos de toda España y por grupos de jóvenes en los aeropuertos y la gente vistiese camisetas con su nombre, quizás nos pararíamos a apreciar la belleza de la ciencia, llena de tantos matices, tantas complejidades y tanto significado que el deporte nos parecería tan absurdo y carente de sentido como la ingesta voraz de perritos calientes.
Y me alegro que disfrutes con el deporte, pero producir disfrute no es una exclusiva del deporte (de hecho es algo que depende sola y exclusivamente de ti y tu predisposición, no de lo que observas) ni tampoco es lo que yo debato. Mi razonamiento es sobre quien debería ser el modelo de la sociedad; quien debería hacer los anuncios de colonia y cuchillas de afeitar, aparecer en las camisetas del mercadillo, a quien deberían querer parecerse los niños ¿Debería ser a alguien que golpea pelotas o a alguien que es capaz de generar conocimiento? ¿Cuál de esas capacidades debería ser realmente valorada en un humano?
#16 Porque golpear una pelota no es algo exclusivo de los humanos, también lo pueden hacer especies inferiores intelectualmente pero con pies, como los monos. No hay ninguna especie a parte de los humanos que pueda hacer ciencia. Eso es lo que nos hace humanos, golpear pelotas no nos hace mejores que los monos, sólo mejores monos.
#33#12#21#7 Estoy de acuerdo con lo que dice #6, teniendo en cuenta que en ese comentario hace referencia especifica a los futbolistas, no a los deportistas en general.
Los futbolistas son los modelos actuales, ganan una barbaridad, y la mayoría no son más que niñatos malcriados (los que se toman por modelos, no los futbolistas en general)
#68#21 Que hacer ciencia no hace mejores es un juicio de valor enorme. De hecho, considerarnos mejores ya es todo un juicio de valor. En ¿qué escala de valores somos mejores?
¿Tu cerebro es mejor que tu corazón por el hecho de pensar? sin embargo sin tu corazon no eres nada. Es más sin el ojete del ano sería una auténtica desgracia. ¿En qué escala de valores es mejor el hombre que el resto de seres vivos? evidentemente en una escala de valores humana, ¡manda huevos!
Sin embargo los mismos matices pueden ser observados en la ingesta de perritos calientes. Y si a todos nos hubieran criado admirando la ciencia y las humanidades, si los grandes escritores y los grandes científicos abrieran los informativos, fueran recibidos por autobuses venidos de toda España y por grupos de jóvenes en los aeropuertos y la gente vistiese camisetas con su nombre, quizás nos pararíamos a apreciar la belleza de la ciencia, llena de tantos matices, tantas complejidades y tanto significado que el deporte nos parecería tan absurdo y carente de sentido como la ingesta voraz de perritos calientes.
Y me alegro que disfrutes con el deporte, pero producir disfrute no es una exclusiva del deporte (de hecho es algo que depende sola y exclusivamente de ti y tu predisposición, no de lo que observas) ni tampoco es lo que yo debato. Mi razonamiento es sobre quien debería ser el modelo de la sociedad; quien debería hacer los anuncios de colonia y cuchillas de afeitar, aparecer en las camisetas del mercadillo, a quien deberían querer parecerse los niños ¿Debería ser a alguien que golpea pelotas o a alguien que es capaz de generar conocimiento? ¿Cuál de esas capacidades debería ser realmente valorada en un humano?
#16 Porque golpear una pelota no es algo exclusivo de los humanos, también lo pueden hacer especies inferiores intelectualmente pero con pies, como los monos. No hay ninguna especie a parte de los humanos que pueda hacer ciencia. Eso es lo que nos hace humanos, golpear pelotas no nos hace mejores que los monos, sólo mejores monos.