#91#80#81 No creáis. Vivo en un pueblo de Gerona y hace bastantes años hubo unos cuantos que pusieron las pegatinas, pero ahora ya casi no se ven. Como dice #86, la mayoría tenemos cosas más importantes de las que preocuparnos.
Y aprovecho para dejar una cita, que eso suele hacer quedar a no como una persona culta y tal:
"Todo imbécil execrable, que no tiene en el mundo nada de que pueda enorgullecerse, se refugia en este último recurso, de vanagloriarse de la nación a que pertenece por casualidad." — Arthur Schopenhauer
#102#91 Yo no me vanaglorio ni me siento especialmente orgulloso de ser catalán. Lo soy y ya está. Si me apuras, si me dieran a elegir, preferiría ser anglosajón. No soy mejor ni peor que nadie por ser catalán. De lo que me quejo es de que legalmente sólo se me permite tener una nacionalidad con la que no me siento identificado.
Y no me siento identificado por los siguientes motivos:
- El Estado español no protege mi idioma. Lo combate y me impone otro.
- El Estado español no protege mis símbolos. Los combate y me impone otros.
- El Estado español no me proporciona los servicios públicos que sí proporciona a otras comunidades (autovías gratuitas, por ejemplo).
- El Estado español se lleva entre 15.000 y 20.000 millones al año para invertirlos en territorios con los que me siento igual de (poco) identificado que con algunos países extranjeros. Yo estoy a favor de la solidaridad, pero ningún otro territorio europeo paga un 10% de su PIB en "solidaridad". Prefiero ser europeo y pagar como los alemanes.
- Me siento más identificado con culturas de otros países (sur de Francia, Andorra) que con la cultura española. Digamos que tengo más en común con un ciudadano del conflent que con uno de Cádiz.
- No me siento a gusto en un Estado que no permite que, lo que yo siento como mi nación, se pueda plantear dejar de pertenecer a este estado.
Todo esto no tiene nada que ver con la cita de Shopenhauer, con la que, por otra parte, estoy del todo de acuerdo.
Y aprovecho para dejar una cita, que eso suele hacer quedar a no como una persona culta y tal:
"Todo imbécil execrable, que no tiene en el mundo nada de que pueda enorgullecerse, se refugia en este último recurso, de vanagloriarse de la nación a que pertenece por casualidad." — Arthur Schopenhauer