#25#24 Apelar al relativismo no tiene ni pies ni cabeza. "Igual que podemos buscar proposiciones absolutamente verdaderas en el terreno de los hechos o, al menos, proposiciones que se aproximen a la verdad, también podemos buscar propuestas absolutamente justas o válidas en el campo de las normas o, al menos, propuestas mejores o más validas. Aunque no dispongamos de criterios de justicia absolutos, podemos, desde luego, progresar en este terreno. Igual que en el terreno de los hechos, podemos hacer descubrimientos. La crueldad es siempre «mala», debería evitarse donde fuera posible. La regla dorada (no hagas a los demás lo que no quieras para ti) es una buena norma que puede ser quizá mejorada si hacemos a los demás, en lo que sea posible, lo que ellos querrían que se les hiciera. Éstos son ejemplos de descubrimientos elementales y extremadamente importantes en el terreno de las normas."
¿Utilizarías el relativismo moral en cuestiones en los que el individuo explotado en beneficio de otro sea de la especie animal homo sapiens? Como por ejemplo, la esclavitud humana o la dominación de las mujeres.
"solo que para mí "los demás" no incluye animales."
Los humanos somos animales, según tu frase, entonces no incluirías a nadie. No hacer daño a los demás abarca a todo ser -independientemente de su naturaleza- que pueda ser dañado por nuestros actos, trazar una línea poniendo a un lado a los que decides respetar y en el otro a los que no, es una discriminación totalmente arbitraria, tanto como decir que "los demás" no incluye a los ngros, a las mujeres o a los pelirrojos.
#26#18 exacto, lo que pasa que me pediste que detallase más, que eso no te valía.
En cuanto a tu #25, efectivamente es arbitrario, nadie ha dicho que no lo sea, la única línea "absoluta" que podemos considerar es "nuestra especie" contra "el resto". Aunque en realidad verás que los principios éticos de la gente decrecen según la relación filogenética. Nos es más difícil danhar a simios, luego monos, luego mamíferos, luego otros vertebrados, luego invertebrados y luego plantas. De hecho no hay gente en absoluto que considere que no debemos comer plantas, y verás muy pocos, si esque ves alguno, casos de ecologistas entrando en un laboratorio neurológico a liberar a las sanguijuelas que usan, o en uno de genética para liberar a las pobres moscas de la fruta.
Dejando aparte eso, el caso es que la línea es arbitraria, por tanto cada cual la pone donde quiere, para cada cual "los demás" son un grupo distinto, más amplio o más estrecho. Y antes me comparabas la esclavitud de los negros con comer carne, pero esa no es una comparación adecuada, puesto que no sabes cómo evolucionará legalmente el comer carne, simplemente refleja que para ti la ética de comer carne es igual de dudosa que la esclavitud de los negros, a lo cual tienes perfecto derecho.
En realidad una comparación más adecuada sería objetivamente el compararlo con ser gay o no, porque:
1-Los dos son elecciones, en el caso de ser gay hay gente que dice que hay predisposición genética, pero claramente también hay un enorme componente subjetivo.
2-En ambos casos cada una de las elecciones es perfectamente legal (comer carne vs no, ser homo o heterosexual.
3-En ambos casos una de las elecciones entra en conflicto con los principios éticos de un grupo de gente.
Esa es una comparación real tal y como ahora está la sociedad. Ahora bien, tienes perfecto derecho a intentar que tu ética prevalezca, pero el resto de la gente tenemos derecho a hacer nuestra elección sin tener que dar explicaciones a nadie.
¿Utilizarías el relativismo moral en cuestiones en los que el individuo explotado en beneficio de otro sea de la especie animal homo sapiens? Como por ejemplo, la esclavitud humana o la dominación de las mujeres.
"solo que para mí "los demás" no incluye animales."
Los humanos somos animales, según tu frase, entonces no incluirías a nadie. No hacer daño a los demás abarca a todo ser -independientemente de su naturaleza- que pueda ser dañado por nuestros actos, trazar una línea poniendo a un lado a los que decides respetar y en el otro a los que no, es una discriminación totalmente arbitraria, tanto como decir que "los demás" no incluye a los ngros, a las mujeres o a los pelirrojos.