#28#6 Lo de Abengoa en Palmas Altas es de vergüenza. Para quien no lo sepa.
Es un edificio construido en Sevilla donde está la sede de Abengoa. Bien, está prohibido comer fuera del edificio o, incluso, traer comida de fuera. Tienes que comer, por narices, en la cantina del edificio.
Según las malas lenguas, los jefazos de Abengoa contrataron un servicio de catering por el cual se llevan parte de los beneficios, por lo que les interesa que la gente coma en el edificio. Pero como al parecer es caro, o hay gente que vive al lado, o tu quieres comer en un bar, pues no ganaban los suficiente, así que, prohibido comer fuera o traerte un tupper o bocadillo. Hay que hacer negocio, aunque sea a costa de los propios trabajadores.
Se llegó a intentar organizar una protesta, una "sentada tupper" en la puerta del edificio, pero los jefazos dieron ordenes a los "jefecillos" de que se quedaran con quien protestaba y que les pasaran lista. Y los jefecillos avisaron de esto. Conclusión, no hubo protesta. Todos a comer a la cantina para mayor beneficio de los dueños.
#31#28 Lo se, lo se, es una de las mil cosas que me ha contado mi novia, si, como dices, de vergüenza.
"Es un edificio construido en Sevilla donde está la sede de Abengoa. Bien, está prohibido comer fuera del edificio o, incluso, traer comida de fuera. Tienes que comer, por narices, en la cantina del edificio."...dinero que te descuentan del sueldo todos los meses.
Es un edificio construido en Sevilla donde está la sede de Abengoa. Bien, está prohibido comer fuera del edificio o, incluso, traer comida de fuera. Tienes que comer, por narices, en la cantina del edificio.
Según las malas lenguas, los jefazos de Abengoa contrataron un servicio de catering por el cual se llevan parte de los beneficios, por lo que les interesa que la gente coma en el edificio. Pero como al parecer es caro, o hay gente que vive al lado, o tu quieres comer en un bar, pues no ganaban los suficiente, así que, prohibido comer fuera o traerte un tupper o bocadillo. Hay que hacer negocio, aunque sea a costa de los propios trabajadores.
Se llegó a intentar organizar una protesta, una "sentada tupper" en la puerta del edificio, pero los jefazos dieron ordenes a los "jefecillos" de que se quedaran con quien protestaba y que les pasaran lista. Y los jefecillos avisaron de esto. Conclusión, no hubo protesta. Todos a comer a la cantina para mayor beneficio de los dueños.
De puta vergüenza, de verdad.