#61 Ví la peli. Reconocí algunos de los guiños, y me reí, aunque no a carcajadas. No es una buena peli, pero demuestra que hay quien se permite hacer LOQUELEDALAGANA, y éso hay que alabarlo, porque lo hace arriesgando SU DINERO, y no gracias a una subvención del Mº Cultura. En el primer caso, unos inversores, más o menos gamberretes, ponen la pasta, y luego esperan obtener beneficios vendiendo la peli. En el segundo caso, un intelectual comprometido y crítico con el Gobierno, aunque a sueldo de éste, obtiene una subvención con cargo a los impuestos de los espectadores potenciales, para hacer su película, también como le da la gana. Si no obtiene beneficios siempre puede pedir otra subvención. Por tanto hay 2 diferencias:
- El creador/inversor intentará hacer cosas para la gente, o para sí mismo perdiendo su dinero, se estrujará el seso para hacerse entender, y será su público quien le enjuicie y le pague.
- El intelectual/funcionario hará cosas de espaldas a la gente, y siempre para sí mismo sin perder un duro por ello. Se estrujará igualmente los sesos, para tener los contactos adecuados y elegir referencias literarias que justifiquen ante los políticos la utilidad pública de su obra. Su público somos todos, lo queramos o no, quienes ya le habremos pagado aunque no veamos su peli o aunque vayamos y no nos guste.
- El creador/inversor intentará hacer cosas para la gente, o para sí mismo perdiendo su dinero, se estrujará el seso para hacerse entender, y será su público quien le enjuicie y le pague.
- El intelectual/funcionario hará cosas de espaldas a la gente, y siempre para sí mismo sin perder un duro por ello. Se estrujará igualmente los sesos, para tener los contactos adecuados y elegir referencias literarias que justifiquen ante los políticos la utilidad pública de su obra. Su público somos todos, lo queramos o no, quienes ya le habremos pagado aunque no veamos su peli o aunque vayamos y no nos guste.