#22#21 Yo no he hablado de "sensacionalista". Me da igual que sea sensacionalista o que hoy gane o pierda el Barça. Hablo de que no me parece coherente calificar esta noticia de "irrelevante" cuando miles de personas (yo entre ellas) creen una cosa que no es cierta, y esta noticia viene a arrojar un poco de luz sobre el asunto.
Y que me "eches en cara" que es "sensacionalista" para justificar tu anterior comentario deja bastante claro que lo que se quiere es tumbar la noticia y no simplemente acatar las normas del sitio.
#25#21 La foto fue retirada 2 veces por el mismo usuario que la colgó. Además de ...
Pero, ¿cuál es la verdadera historia de esta foto? La imagen, fue de las últimas que tomó en la madrugada del pasado martes al miércoles el fotógrafo de la agencia EFE en Granada, Miguel Ángel Molina. “Fue sobre las cuatro de la mañana”, contaba ayer el autor de la instantánea a este periódico. “La señora era de las últimas que tenía que ser retirada, junto a la joven que se ve tras ella en la imagen. Los policías y todos los que quedábamos allí empezamos a convencerla de que lo mejor era dejarse desalojar, porque su propósito ya lo había conseguido. Al levantarse, sufrió una pequeña indisposición y los agentes la llevaron hasta un banquito cercano”, rememora Molina. “Ese es el momento que se ve en la fotografía”.
El autor de la instantánea, que lleva 16 años dedicado a fotografiar la actualidad granadina para diversos medios, asegura que en ese tiempo “no había visto ni sentido nada como lo que viví la noche en la que se produjo el desalojo de la plaza del Carmen. Lo comenté con los compañeros. Ese momento en que la Policía arrastró a cien personas, una por una, desde la Plaza del Carmen hasta la calle Navas, hizo que nos entrasen ganas de dejar de hacer fotos y sentarnos allí. Eso sí –matiza el reportero-, hay que aplaudir la actuación de la Policía, que actuó pacíficamente y con una gran paciencia”.
A lo largo del día, varios usuarios de Twitter y algunos testigos del momento inmortalizado, como @Jmartinreporter, plantearon el hecho de que la mujer no estuviera sufriendo un desalojo, sino que estuviera siendo atendida por un pequeño desvanecimiento. Lo cierto es que las versiones son complementarias: “La mujer estaba sentada, agarrada al resto de la gente, para que la Policía tuviera más difícil moverla. Cuando entre todos la convencimos para que se dejara mover, es cierto que necesitó ayuda de los agentes, pero sí que fue un desalojo”, explicaba ayer Molina.
Lo cierto es que la imagen forma parte ya de la todavía historia de este movimiento, que todavía se desconoce hasta dónde llegará y con qué consecuencias. Granada está siendo una de las ciudades que más ruido está haciendo a nivel nacional y, desde ayer, cuenta con su propio icono.