#207#85#132#142 Esto es solo el principio. No se puede esperar que por salir unos días a las calles se vayan a cambiar las cosas. Lo que se ha demostrado es que hay una minoría importante de gente indignada y concienciada con la necesidad de un cambio de sistema político.
Buena parte de la sociedad, a pesar de dejarse arrastrar todavía por la inercia de sus opciones políticas, ha manifestado simpatía y comprensión ante lo razonable de las peticiones. Si somos inteligentes, nos mantenemos unidos y no permitimos que esto se aparte de los objetivos iniciales, podemos acabar consiguiendo un efecto bola de nieve.
Las emociones de bajar a las calles y plazas a expresar indignación pueden ser embriagadoras, pero son volátiles y pasajeras. Ahora se debe abrir un periodo de reflexiones, proyectos y acciones llevadas a cabo con inteligencia, compromiso y tesón.
Buena parte de la sociedad, a pesar de dejarse arrastrar todavía por la inercia de sus opciones políticas, ha manifestado simpatía y comprensión ante lo razonable de las peticiones. Si somos inteligentes, nos mantenemos unidos y no permitimos que esto se aparte de los objetivos iniciales, podemos acabar consiguiendo un efecto bola de nieve.
Las emociones de bajar a las calles y plazas a expresar indignación pueden ser embriagadoras, pero son volátiles y pasajeras. Ahora se debe abrir un periodo de reflexiones, proyectos y acciones llevadas a cabo con inteligencia, compromiso y tesón.