#168#122 Oh sí! Las oposiciones distinguen a los mejores de los peores... lo malo es que lo hacen en habilidades distintas de las que necesitan para ejercer. Por ejemplo, tengo una amiga que es Secretaria Judicial. Sus exámenes, durísimos por cierto, versaban sobre leyes (aprendérselas de memoria, vaya). La realidad es que su trabajo es completamente distinto: el pilar básico es la gestión de personal (los funcionarios del juzgado), algo administrativo (llevar el papeleo y tal del juez) y mínimamente de leyes (quitar trabajo al juez con las resoluciones "automáticas", para las que no hay que pensar sino aplicar mecánicamente el "si... entonces...").
Así, tenemos a personas con gran capacidad que pasan los mejores años de su vida estudiando como locos cosas que casi no les serán útiles para el desempeño de su carrera. Así, tenemos a empleados públicos que sobresalen en aspectos que tal vez sean inútiles para su labor y, lo que es mucho peor, puede que carezcan de los que son necesarios.
Así, tenemos a personas con gran capacidad que pasan los mejores años de su vida estudiando como locos cosas que casi no les serán útiles para el desempeño de su carrera. Así, tenemos a empleados públicos que sobresalen en aspectos que tal vez sean inútiles para su labor y, lo que es mucho peor, puede que carezcan de los que son necesarios.