#39#38 Las cosas son más caras, pero los sueldos pasaron de 80.000 pesetas a 800€ (los más precarios). Ahora pocos son los afortunados que pueden trabajar. Y supongo que también sabrás que no se cambia de moneda de un día para otro, y quien apoyo la entrada en el euro fue Felipe González. Mira la wikipedia y verás que se formalizó en Madrid en 1995.
Y si, voté al PSOE, soy demasiado joven como para recordar lo que fue con Felipe Gonzalez y pensaba que el socialismo era otra cosa.
#43#39 Conozco a muchos que no llegan a los 800€ y varios que no llegan a los 700€... Estoy hablando de profesiones especializadas y he visto como ingenieros dejaban sus trabajos para poder trabajar en cafeterías, ya que les pagaban más de camareros que de ingenieros y tenían menos responsabilidad. A su vez, hablando un día con la señora que limpiaba en mi oficina, descubrí que cobraba más que yo, trabajando menos horas... Esto es capitalismo, oferta y demanda!
Efectivamente y como bien apuntas, no se cambió la moneda de un día para otro. En España se pasaron todas las conversiones monetarias por el forro y se encarecieron la mayoría de productos básicos. No se controló ese abuso que se hizo al hacer el cambio y como "España iba bien" nadie se quejaba de que esos básicos subiesen de un día para otro un 30% o más. No le echo la culpa a Aznar de esto, ni a González y sus bonsáis. Simplemente digo que era un claro síntoma de que la cosa se estaba yendo de madre y de como todo el mundo tragaba.
Aquellos años de bonanza trajeron muchas ayudas de Europa (y no fueron gracias a Aznar). Aún me acuerdo como las mejoras del cableado eléctrico pagadas por Europa, que debían afectar al pueblo de mis padres, se desviaban unos cuantos miles de metros para que la expropiación afectase al amigo del alcalde y de como ese cableado finalmente sirvió para que montaran una central de eólica en el monte de al lado. Como ya habrás supuesto ese pueblo al que iba destinada la ayuda sigue con el mismo cableado que hace 50 años.
Pero sigamos: En lugar de invertir en tecnologías o investigación, no! Las casas se construían sin parar. Florentino, Llanera, Fadesa y tantas otras se hacían de oro con la venia de todos. Comenzaba el escalado de precios de la vivienda. La mejor liga del mundo... ¡Galácticos!
Creditos a go-gó, hipotecas a 50 años con viaje a copacabana incluído. Los curritos montaban sus empresitas de carpintería del aluminio, pintores de brocha gorda. ¡SALSA ROSA! ¡QUE TE CALLES CARMELE!
Jovencitos que dejaban los estudios para aprovecharse de que les pagaban 1000 eurazos al mes que daban para comprar la play y para tunear el passat. Y nadie se preocupaba porque... ¡ÉRAMOS RICOS! Estábamos en la CHAMPIONS LIG!
¡Incluso poníamos las botas sobre la mesilla de café del mismísimo presidente de EEUU!
Y de repente... PLOP! Se acabó el sueño. Que mandase Zapatero o Aznar nada hubiese arreglado con este reventón. Era cuestión de tiempo y ahora nos encontramos el erial que ha dejado la carretilla de Atila.
ZP tiene mucha parte de culpa por no haber reaccionado, pero Aznar también. Aunque realmente la culpa de los españoles que parecemos gilipollas de tanto tragar y tragar... De creernos los reyes del mambo y de ser más listos por cobrar en B... Constructoras en suspensión de pagos, curritos que cierran porque no les pagan y ellos ya lo han facturado, el banco no les concede crédito, la hipoteca ahoga...
¡euribooooor!
Para finalizar un ejemplo con el caso que más conozco, que es el de mi tierra, Galicia. Siempre se había cobrado menos que en Madrid o Barcelona por los mismos trabajos, pero la vida por lo general era más barata, era lo que había. Por ejemplo, cuando en Madrid el cine valía 1000 pesetas, en Galicia valía 300.
Con la llegada del euro todo eso cambió y si bien en Barcelona o Madrid igual no se notó tanto, en Galicia yo lo noté muchísimo. Ahora el cine por ejemplo cuesta más o menos lo mismo en los dos sitios, pero los sueldos gallegos siguen a la baja. Los productos de alimentación igual.
Y si, voté al PSOE, soy demasiado joven como para recordar lo que fue con Felipe Gonzalez y pensaba que el socialismo era otra cosa.