#13#11. No tiene nada que ver una cosa con la otra. A mí me gusta comer de vez en cuando en algún restaurante. Pero de ahí a buscar una "telemadre" porque no se cocinar hay un trecho.
#12. Estoy de acuerdo contigo en que hay ciertos platos que hacerlos para una persona es complicado, como por ejemplo la mayoría de platos de cuchara. Pero hay muchos otros que se pueden hacer perfectamente. Por ejemplo, hay una variedad descomunal de sopas de sobre instantáneas.
Las ensaladas te las puedes hacer tú mismo, no es necesario que las compres preparadas, porque unos cuantos tomates y un par de lechugas duran toda la semana. También se puede comprar carne en filetes, congelarla y tirar de ella cuando la necesites. Tampoco hace falta que compres sólo dos patatas, compras una bolsa de 5 kg. y las vas usando según las necesites, que no se van a estropear en 4 días.
Y si algún día te apetece comer garbanzos, lentejas, judías o algo así, pues invitas a comer a los amigos y así aprovechas para hacer vida social.
Claro que tengo que admitir que habrá mucha gente, que, por la razón que sea, le venga bien tener una telemadre y no sólo por vagancia como me he apresurado a decir (mea culpa). Pero en mi caso no creo que llegue a necesitarla nunca.
#12. Estoy de acuerdo contigo en que hay ciertos platos que hacerlos para una persona es complicado, como por ejemplo la mayoría de platos de cuchara. Pero hay muchos otros que se pueden hacer perfectamente. Por ejemplo, hay una variedad descomunal de sopas de sobre instantáneas.
Las ensaladas te las puedes hacer tú mismo, no es necesario que las compres preparadas, porque unos cuantos tomates y un par de lechugas duran toda la semana. También se puede comprar carne en filetes, congelarla y tirar de ella cuando la necesites. Tampoco hace falta que compres sólo dos patatas, compras una bolsa de 5 kg. y las vas usando según las necesites, que no se van a estropear en 4 días.
Y si algún día te apetece comer garbanzos, lentejas, judías o algo así, pues invitas a comer a los amigos y así aprovechas para hacer vida social.
Claro que tengo que admitir que habrá mucha gente, que, por la razón que sea, le venga bien tener una telemadre y no sólo por vagancia como me he apresurado a decir (mea culpa). Pero en mi caso no creo que llegue a necesitarla nunca.