#61 Pues no me extraña nada lo de este gato. Yo tengo una gata desde hace casi 14 años. Nunca ha sido demasiado cariñosa. A penas deja que mi familia o yo la toquemos. Sin embargo, cuando hemos estado enfermos, siempre se ha venido con nosotros a velarnos en el sofá, la cama o cualquier otro lugar, ya fuese por una buena gripe o por tristezas de otro tipo. Al animal, habitualmente huidizo, no le importa que si estás en ese estado, lo muevas de un lado a otro, lo acaricies para relajarte ni nada... si es que estos bichillos son una bendición