#10#9 Soy ateo y contrario a la ostentación de símbolos religiosos en cualquier lugar público, sin embargo no puedo evitar pensar que en la vida privada de cada uno, quien quiera, que lleve los símbolos que quiera, entre otras cosas lo digo porque yo llevo símbolos políticos o reivindicativos en algunas de mis camisetas y no me gustaría que se prohibiesen.
Prohibir unos daría pie a prohibirlos todos y eso sería censura.
Si alguien quiere llevar un crucifijo colgando del cuello o un pañuelo cubriendo la cabeza, se le ha de respetar e intentar que esos símbolos los lleve voluntariamente, no porque lo impone el padre con la amenaza de recibir una paliza.