#7#6 No puedo creer que estemos discutiendo esta chorrada
El artículo dice que la corona pesa 1 kg. Arquímedes cogería 1 kg de oro puro y vería que al sumergirlo en agua desborda una cierta cantidad (51,81 cm3, o 1,7 mm de altura en el recipiente de 300 cm2 de superficie). Ese líquido desbordado lo puede recoger y meter en un tubo de cristal todo lo fino que quiera, y que llenará hasta cierta altura.
Quita el lingote, rellena el agua del recipiente y mete dentro la corona. Si, como dice el artículo, suponemos que está compuesta de 700 gramos de oro y 300 de plata, desplazará y desbordará 64,84 cm3 de agua (2,16 mm de altura), que a su vez se recogen y se meten en otro tubo de cristal de igual diámetro que el anterior, y que llenará hasta una altura mayor que la anterior, porque es más volumen de agua.
La diferencia de alturas entre los dos tubos depende de su diámetro, y por lo tanto puede hacerse todo lo evidente que se quiera. Pero una vez se ve que en el segundo tubo hay más agua que en el primero, se ha demostrado que la corona no es de oro puro.
Si se sabe que la corona tiene plata y se quiere saber en qué proporción, habría que repetir el experimento con 1 kg de plata (95 cm3 de agua desplazada, o 3,17 mm de altura de agua), verter ese agua en un tercer tubo igual a los anteriores y hacer la proporción de las alturas.
#25#7 si no entiendo mal el hecho de que el lingote pese un kilo es solo una suposicion.
como he comentado en el articulo del blog, un lingote de un kilo es muy pequeño (www.oro-express.es/lingote-oro-1kg-pamp-s.a.-suiza.html) y es mas probable que los lingotes en aquella epoca fuesen mas grandes y pesasen varios kilos lo cual facilitaria la medicion del agua desplazada.
#31#7 Si yo no digo que hoy en día sería facil realizarlo, pero en esa época era bsatante más complicado... sin vidrio, con unidades de medida bastante más complejas y materiales que dejan bastante que desear para experimentar.
En fin, que sería complicado recoger el agua vertida, además que no se pierda nada de ese agua y no se quede en las paredes de los recipientes. En fin, que no se puede equiparar a como lo hariamos hoy en día. Pero si como dicen por ahi arriba, se trata de lingotes más grandes y pesados, la cosa es más facil.
#34#7, ¿has probado realmente a llenar un vaso, introducir un objeto, y medir lo que desborda? Porque lo que dices de "recoger lo que rebosa" suena bonito, pero en la práctica, manda cojones. Sólo con el agua que retengan las paredes del vaso, lo que salpique o se pierda, y no llegue al suelo o a otro recipiente, tienes un error del carajo. Por no mencionar que encima queremos medir la diferencia entre dos mediciones tales. Añadele la dificultad de llenar exactamente igual el recipiente ambas veces, y te haces una idea de por qué es inverosímil la historia tal y como se cuenta.
El artículo dice que la corona pesa 1 kg. Arquímedes cogería 1 kg de oro puro y vería que al sumergirlo en agua desborda una cierta cantidad (51,81 cm3, o 1,7 mm de altura en el recipiente de 300 cm2 de superficie). Ese líquido desbordado lo puede recoger y meter en un tubo de cristal todo lo fino que quiera, y que llenará hasta cierta altura.
Quita el lingote, rellena el agua del recipiente y mete dentro la corona. Si, como dice el artículo, suponemos que está compuesta de 700 gramos de oro y 300 de plata, desplazará y desbordará 64,84 cm3 de agua (2,16 mm de altura), que a su vez se recogen y se meten en otro tubo de cristal de igual diámetro que el anterior, y que llenará hasta una altura mayor que la anterior, porque es más volumen de agua.
La diferencia de alturas entre los dos tubos depende de su diámetro, y por lo tanto puede hacerse todo lo evidente que se quiera. Pero una vez se ve que en el segundo tubo hay más agua que en el primero, se ha demostrado que la corona no es de oro puro.
Si se sabe que la corona tiene plata y se quiere saber en qué proporción, habría que repetir el experimento con 1 kg de plata (95 cm3 de agua desplazada, o 3,17 mm de altura de agua), verter ese agua en un tercer tubo igual a los anteriores y hacer la proporción de las alturas.