#4#3 No es confundir. Cuando actúas parte de tu "yo" está en el papel, por muy distinto a tí que sea el guión. Por tanto quien hace comedia ha de aprender a que se rían de sí mismo por muy serio que sea en su vida normal, quien suele hacer papeles dramáticos aprende a reírse también de la vida. Es lo bueno de ser actor que te permite ponerte en el lugar de los demás en cuestión de segundos y relativizar todo lo que te ocurre.