#32 Bueno, yo al principio estaba en contra de las propinas, pero cuando viajé a EEUU me di cuenta de que en cierto modo benefician también al consumidor: Te vas encontrando a sonrientes camareros por todos lados que, obviamente, te sonríen y son tan serviciales para ganarse su propina.
Vamos, que tiene sus cosas malas, pero también sus cosas buenas: A mí me gusta mucho que lo primero que hacen es ponerme agua, la pida o no, y que durante toda la comida me llenen el vaso.
Sin embargo en el precio final las propinan se notan, que rondan entre el 10% (si eres adolescente) y un 20 % (si vas sobrado), pero bueno, yo personalmente prefiero salir a cenar fuera menos pero mejor.
Vamos, que tiene sus cosas malas, pero también sus cosas buenas: A mí me gusta mucho que lo primero que hacen es ponerme agua, la pida o no, y que durante toda la comida me llenen el vaso.
Sin embargo en el precio final las propinan se notan, que rondan entre el 10% (si eres adolescente) y un 20 % (si vas sobrado), pero bueno, yo personalmente prefiero salir a cenar fuera menos pero mejor.