#304#284 La situación antes de las regulaciones era que:
* AENA sabía que había escasez pero sabía que era motivada por los tremendos descansos que tenían los trabajadores ya que trabajaban tres días a la semana. AENA sabe que si esos controladores tuviesen una jornada normal serían suficientes para cubrir las necesidades y dado los tremendamente caro que es un controlador español no quiere sacar nuevas plazas.
* Los controladores, por otro lado, saben que hay escasez pero están encantados y protestan con la boquita pequeña porque en esos 4 días libres que les deja su privilegiada jornada laboral se pueden meter un montón de horas extra que les permiten duplicar si, ya de por si abultado sueldo.
Aquí hay un conflicto de intereses entre AENA y los controladores. AENA quiere rebajar los costes y sobre todo hacer que los controladores tengan una jornada normal y los CCA quieren están en misa y repicando, por un lado dicen que su trabajo es muy estresante y que necesitan descansar cuatro días a la semana y por el otro lado en sus días libres se dedican a hacer horas extra. Debe de ser que las horas extra estresan menos que las ordinarias.
Aparece el gobierno y harto de los problemas decide meter mano al asunto y quizá lo hace mal. Pero el gobierno mete mano porque los controladores y AENA no consiguen llegar a un acuerdo y se cansa que que estén continuamente amenazando con la huelga, las bajas, etc. Una de las medidas que toma es fijar el número máximo de horas que un controlador puede hacer, y lo hace en 1750 horas al año y lo ha hecho en el decreto es determinar la manera de medir esas horas. Lógicamente dado que la de las 1750 es una medida para garantizar que los controladores no tengan una excesiva carga de trabajo las horas se miden como horas "enchufado" o sea, controlando. Un tipo que ha estado una semana de permiso se supone que no ha acumulado el desgaste de controlar tantos aviones durante esa semana y por eso no se le contabilizan esas horas.
Si hacemos cuentas suponiendo que el año tiene 52 semanas -4 de vacaciones -2 de festivos nos salen 46 semanas. Un controlador puede trabajar hasta 38 horas a la semana. Otra cosa es que esas horas extras se amontonen en los meses de verano, y otras vacaciones. Pero en el peor de los casos trabajan 38 horas a la semana de media anual.
Lo que no es de rigor es que ahora los CCA digan que les han incrementado su jornada laboral cuando es mentira. Solo les han modificado la manera en la que se les contabilizan sus horas de cara a determinar el máximo número de horas extra. Lo que no dicen es que esas horas que va a tener que hacer hasta llegar a las 1750 las van a cobrar a precio de oro y que hace un par de años había hostias para ver quien hacía las horas extra de las que ahora tanto se quejan.
¿Como se soluciona el tema? Fácil, se programa una modificación de las condiciones laborales de los controladores para el 2014. Se fija un sueldo de unos 70000€ brutos anuales y una jornada de 30 horas semanales sin posibilidad ninguna de hacer horas extra y se crea una escuela nacional de controladores con el mismo precio y condiciones de entrada que las universidades públicas. A los que les parezcan buenas condiciones de trabajo se apuntarán a la escuela y para el 2014 ya estarán formados, si a los controladores que ya están dentro no les parecen buenas condiciones laborales tienen tres años para irse buscando otra cosa.
Aqui la culpa la tienen entre todos:
- AENA: por no tener más controladores y no formar nuevos.
- Los controladores: primero, por no permitir formar más (que son quienes dicen cuantos se forman)
- El gobierno: por no haber dado una colleja antes a unos y a otros y dejar que se monte este cirio.
* AENA sabía que había escasez pero sabía que era motivada por los tremendos descansos que tenían los trabajadores ya que trabajaban tres días a la semana. AENA sabe que si esos controladores tuviesen una jornada normal serían suficientes para cubrir las necesidades y dado los tremendamente caro que es un controlador español no quiere sacar nuevas plazas.
* Los controladores, por otro lado, saben que hay escasez pero están encantados y protestan con la boquita pequeña porque en esos 4 días libres que les deja su privilegiada jornada laboral se pueden meter un montón de horas extra que les permiten duplicar si, ya de por si abultado sueldo.
Aquí hay un conflicto de intereses entre AENA y los controladores. AENA quiere rebajar los costes y sobre todo hacer que los controladores tengan una jornada normal y los CCA quieren están en misa y repicando, por un lado dicen que su trabajo es muy estresante y que necesitan descansar cuatro días a la semana y por el otro lado en sus días libres se dedican a hacer horas extra. Debe de ser que las horas extra estresan menos que las ordinarias.
Aparece el gobierno y harto de los problemas decide meter mano al asunto y quizá lo hace mal. Pero el gobierno mete mano porque los controladores y AENA no consiguen llegar a un acuerdo y se cansa que que estén continuamente amenazando con la huelga, las bajas, etc. Una de las medidas que toma es fijar el número máximo de horas que un controlador puede hacer, y lo hace en 1750 horas al año y lo ha hecho en el decreto es determinar la manera de medir esas horas. Lógicamente dado que la de las 1750 es una medida para garantizar que los controladores no tengan una excesiva carga de trabajo las horas se miden como horas "enchufado" o sea, controlando. Un tipo que ha estado una semana de permiso se supone que no ha acumulado el desgaste de controlar tantos aviones durante esa semana y por eso no se le contabilizan esas horas.
Si hacemos cuentas suponiendo que el año tiene 52 semanas -4 de vacaciones -2 de festivos nos salen 46 semanas. Un controlador puede trabajar hasta 38 horas a la semana. Otra cosa es que esas horas extras se amontonen en los meses de verano, y otras vacaciones. Pero en el peor de los casos trabajan 38 horas a la semana de media anual.
Lo que no es de rigor es que ahora los CCA digan que les han incrementado su jornada laboral cuando es mentira. Solo les han modificado la manera en la que se les contabilizan sus horas de cara a determinar el máximo número de horas extra. Lo que no dicen es que esas horas que va a tener que hacer hasta llegar a las 1750 las van a cobrar a precio de oro y que hace un par de años había hostias para ver quien hacía las horas extra de las que ahora tanto se quejan.
¿Como se soluciona el tema? Fácil, se programa una modificación de las condiciones laborales de los controladores para el 2014. Se fija un sueldo de unos 70000€ brutos anuales y una jornada de 30 horas semanales sin posibilidad ninguna de hacer horas extra y se crea una escuela nacional de controladores con el mismo precio y condiciones de entrada que las universidades públicas. A los que les parezcan buenas condiciones de trabajo se apuntarán a la escuela y para el 2014 ya estarán formados, si a los controladores que ya están dentro no les parecen buenas condiciones laborales tienen tres años para irse buscando otra cosa.