Qué digo buena gente... ¡una gente de puta madre! Auténticos mercenarios de la buena fe y el altruísmo, ¡mártires! de la bondad.
Jamás se ha visto individuo mas limpio, mas puro, mas bondadoso sobre la faz de la tierra que nuestros buenos hermanos de la SGAE.
¡Larga vida al copyright y al derecho inalienable de cobrar cantidades de dinero aberrantes a aquellos que quieran celebrar actos públicos de recaudación de fondos para obras benéficas!¡¿qué se habrán creído?!
Qué digo buena gente... ¡una gente de puta madre! Auténticos mercenarios de la buena fe y el altruísmo, ¡mártires! de la bondad.
Jamás se ha visto individuo mas limpio, mas puro, mas bondadoso sobre la faz de la tierra que nuestros buenos hermanos de la SGAE.
¡Larga vida al copyright y al derecho inalienable de cobrar cantidades de dinero aberrantes a aquellos que quieran celebrar actos públicos de recaudación de fondos para obras benéficas!¡¿qué se habrán creído?!