#25#4 Si hablamos de deporte como aquello que una vez imaginó el Barón de Coubertin la F1 nunca ha sido ni será un deporte, no hay nada que criticar a ecclestone, de hecho habría que felicitarle por las cotas a las que ha llevado a este engendro circense y que haya alguien que crea que se rige por el espíritu deportivo.