#73#53 Estoy hasta el gorro de la falta de rigor de los cargos públicos. Parece que esperan un micrófono para emplear la estrategia del calcetín, consistente en abrir la boca para meter la pata.
Lo que le comente un coleguita suyo a Lucía Figar no interesa ni en su casa a la hora de comer. Lo que se espera de una consejera es que sepa aportar soluciones y que, cuando hable, lo haga como una persona sensata e inteligente. Es lamentable que un debate sobre educación en la Asamblea de Madrid caiga tan bajo; pero, lamento decir esto como madrileña, el nivel político local de Madrid no da para mucho más.
Lo que le comente un coleguita suyo a Lucía Figar no interesa ni en su casa a la hora de comer. Lo que se espera de una consejera es que sepa aportar soluciones y que, cuando hable, lo haga como una persona sensata e inteligente. Es lamentable que un debate sobre educación en la Asamblea de Madrid caiga tan bajo; pero, lamento decir esto como madrileña, el nivel político local de Madrid no da para mucho más.