“Tú, tan infantil en tus sistemas como en tus descubrimientos, quieres dogmatizar sobre el vicio y la virtud, mientras te es imposible decir que son uno u otro, cuál es más ventajoso para el hombre, cuál conviene más a la Naturaleza. ¡Ah! ¡Abandona tus insensatas sutilezas! Goza, amigo mío, goza y no juzgues. ¡Goza! Goza de la antorcha del universo: no es por sofismas, sino para iluminar placeres por lo que su luz brilla ante tus ojos. ¡No pierdas la mitad de tu vida para hacer desgraciada a la otra!” (Marqués de Sade)
“Tú, tan infantil en tus sistemas como en tus descubrimientos, quieres dogmatizar sobre el vicio y la virtud, mientras te es imposible decir que son uno u otro, cuál es más ventajoso para el hombre, cuál conviene más a la Naturaleza. ¡Ah! ¡Abandona tus insensatas sutilezas! Goza, amigo mío, goza y no juzgues. ¡Goza! Goza de la antorcha del universo: no es por sofismas, sino para iluminar placeres por lo que su luz brilla ante tus ojos.
¡No pierdas la mitad de tu vida para hacer desgraciada a la otra!”
(Marqués de Sade)