Nunca se me olvidarán sus ojos cuando me firmó su -por aquel entonces- último libro. Sin prisas, a pesar de la cola, como siempre lo hacía todo, me habló de su estancia en Malmö y de construir un país sin dejar de sonreir y hacer que me sintiera cercana a él, un poco su amiga...a pesar de que nunca nos habíamos visto. No he sentido nunca nada igual al acercarme tan fugazmente a una persona.
Seguro que el sitio donde esté ahora, será ya un sitio mejor porque él está allí, con su fuerza y su serenidad.
Nunca se me olvidarán sus ojos cuando me firmó su -por aquel entonces- último libro. Sin prisas, a pesar de la cola, como siempre lo hacía todo, me habló de su estancia en Malmö y de construir un país sin dejar de sonreir y hacer que me sintiera cercana a él, un poco su amiga...a pesar de que nunca nos habíamos visto. No he sentido nunca nada igual al acercarme tan fugazmente a una persona.
Seguro que el sitio donde esté ahora, será ya un sitio mejor porque él está allí, con su fuerza y su serenidad.