#22#12 Yo soy más de esa opinión. Yo creo que quizá habría que promocionar los coffe shops como clubes de cultivo. Es decir, legal si te la cultivas tú, pero sólo en un club de cultivo registrado y fácilmente inspeccionable por el Gobierno, y donde las variedades permitidas no sean atómicas; y para fumarla allí o en casa.