#19 No creo que, estando tan profundamente borracho como todo el mundo supone, alguien pueda llegar fácilmente a una estación de servicio, ponerse en la cola y esperar.
Mi teoría: estaba colocado de forma extraña con el pie derecho en los pedales, quizá en alguna postura forzada para matar una mosca, sacar algún papel de la guantera o coger algo del asiento de atrás. De tal forma que metió la primera marcha soltando suavemente el embrague y, al ir a frenar para detener el vehículo tras el que le precedía, pisó a fondo el pedal del acelerador y el coche se embaló. Es muy común en conductores novatos el no reaccionar adecuadamente cuando ocurre algo así. Se bloquean o les entra el pánico, y lo que hacen es instintivamente seguir pisando el supuesto "freno" con aún más fuerza, lo que en este caso provocó que el coche adquiriera velocidad.
A partir del primer choque, sufre una crisis de pánico (quizá no tenía el seguro obligatorio, el coche no era suyo y lo estaba conduciendo sin permiso o, simplemente, la vergüenza de haber tenido un accidente tan estúpido lo impulsó a huir) e intenta por todos los medios alejarse del lugar. Claro está, en esas condiciones mentales ha perdido totalmente el control (se nota su inexperiencia) y no hace más que causar un daño tras otro.
A mí me inspira más pena que otra cosa. Podía haber sido yo mismo, a los pocos días de haberme sacado el carnet.
#35#19#24 A mi también me ha dado por pensar algo así. He visto otros vídeos de torpezas al volante parecidos en donde un conductor novato pisa el acelerador cuando no debe y se le va el coche.
Luego parece que asustado intenta huir nervioso y al saltar al otro lado choca, sigue acelerando pero no puede pasar porque el otro coche le cierra el paso así que vuelve a cruzar esta vez en contra dirección y choca de nuevo, deteniéndose.
#49#19 ¿y como explicas que de marcha atraás y huya dando dos vueltas sobre la carretera? Veo más factible lo de que el conductor llevase una tostada encima que no sabía dónde estaba.
Mi teoría: estaba colocado de forma extraña con el pie derecho en los pedales, quizá en alguna postura forzada para matar una mosca, sacar algún papel de la guantera o coger algo del asiento de atrás. De tal forma que metió la primera marcha soltando suavemente el embrague y, al ir a frenar para detener el vehículo tras el que le precedía, pisó a fondo el pedal del acelerador y el coche se embaló. Es muy común en conductores novatos el no reaccionar adecuadamente cuando ocurre algo así. Se bloquean o les entra el pánico, y lo que hacen es instintivamente seguir pisando el supuesto "freno" con aún más fuerza, lo que en este caso provocó que el coche adquiriera velocidad.
A partir del primer choque, sufre una crisis de pánico (quizá no tenía el seguro obligatorio, el coche no era suyo y lo estaba conduciendo sin permiso o, simplemente, la vergüenza de haber tenido un accidente tan estúpido lo impulsó a huir) e intenta por todos los medios alejarse del lugar. Claro está, en esas condiciones mentales ha perdido totalmente el control (se nota su inexperiencia) y no hace más que causar un daño tras otro.
A mí me inspira más pena que otra cosa. Podía haber sido yo mismo, a los pocos días de haberme sacado el carnet.