#40 Hombre, ganar si que pudieron haber ganado, de hecho en la primera parte iban ganando. Nadie se esperaba que el defensa francés (Maginot creo que se llamaba) hiciese tan poco, los alemanes pasaron de él y se arriesgaron por la (supuestamente) infranqueable banda belga. La jugada les hubiese salido redonda si llegan a aprovecharse del desconcierto inglés.
Cuando ya parecía que los ingleses estaban acorralados estos se encerraron en su campo, los alemanes cambiaron de táctica y lo intentaron por alto con todas sus fuerzas pero los ingleses no solo aguantaron sino que a partir de ahí dominaron el juego aéreo gracias también a la incorporación del fichaje americano, al que los alemanes subestimaron por novato.
Mientras tanto los alemanes hicieron un fichaje japonés y un amago de fichaje ruso, su representante, Molotov, firmó un precontrato que terminó rompiéndose por unas exigencias alemanas que hicieron contra todo pronóstico que el ruso fichase con el bando inglés.
Tras unos momentos de desconcierto, el juego en equipo de los chicos de Churchill se impuso sobre la anarquía reinante en el bando supuestamente manejado por Hitler pero donde había, en la práctica, más jefes que indios. La lesión y posterior retirada del italiano fue un punto inflexión insalbable, la banda ocupada por éste fue un coladero y a partir de ahí los alemanes terminaron miraron la hora, pero ya era cuestión de tiempo que se llegase al final obvio.
Cuando ya parecía que los ingleses estaban acorralados estos se encerraron en su campo, los alemanes cambiaron de táctica y lo intentaron por alto con todas sus fuerzas pero los ingleses no solo aguantaron sino que a partir de ahí dominaron el juego aéreo gracias también a la incorporación del fichaje americano, al que los alemanes subestimaron por novato.
Mientras tanto los alemanes hicieron un fichaje japonés y un amago de fichaje ruso, su representante, Molotov, firmó un precontrato que terminó rompiéndose por unas exigencias alemanas que hicieron contra todo pronóstico que el ruso fichase con el bando inglés.
Tras unos momentos de desconcierto, el juego en equipo de los chicos de Churchill se impuso sobre la anarquía reinante en el bando supuestamente manejado por Hitler pero donde había, en la práctica, más jefes que indios. La lesión y posterior retirada del italiano fue un punto inflexión insalbable, la banda ocupada por éste fue un coladero y a partir de ahí los alemanes terminaron miraron la hora, pero ya era cuestión de tiempo que se llegase al final obvio.
Pudo ganar sí, pero no pudo.