#35#13 Coño, esto me ha sonado a doctrina de la tabla rasa. Discrepo con tu perspectiva: la vida real nos indica que tenemos muchos límites, incluso con la sociedad más justa que haya. Para empezar, somos seres fundamentalmente biológicos que se rigen por leyes físicas. Es de cajón que existen limitaciones de muchos tipos: sociales, geográficas, tecnológicas, biológicas, físicas, culturales, etcétera. No hay que olvidar que somos animales evolucionados, sí. Yo, por ejemplo, no tengo condición física para ser un atleta de cien metros lisos. Y muchos negros, tampoco. Por lo tanto, no podemos ser lo que queramos.
El estudio de la biología y la neurociencia ofrece grandes sorpresas: genes que compartimos con muchísimos animales, sesgos cognitivos de todos los colores o algunos genes que pueden ayudar a tener un tipo u otro de conducta (es falso hablar de gen de la maldad, pero sí es correcto hablar de genes que pueden contribuir a realizar una actitud que consideramos como malvada).
Y existen problemas curiosos que pasan incluso en las sociedades más justas (me gustaría estudiar más a fondo esto y poder aclarar más, esto sólo es orientativo): la distribución de inteligencia (el mejor sistema educativo puede camuflar a muchos tontos, pero la inteligencia tiene muchísimas caras y hay muchos talentos distintos: he aquí otra limitación), la dictomía líderes/liderados (normalmente, hay pocos líderes y muchos liderados: en todas las sociedades se ha documentado la existencia de jerarquías), su ciclo de vida (nacimiento, auge, decadencia y caída: ha ocurrido en casi todas las sociedades del planeta), problemas como el free rider (es.wikipedia.org/wiki/Problema_del_poliz%C3%B3n), en donde hay gente que se beneficia de los avances sociales, condiciones geográficas (el problema de los recursos y su dependencia: cómo cambian los sistemas económicos), las variadas caras de una persona (puedo convivir con ella pacíficamente y ambos tenemos valores democráticos asumidos, pero en según qué condiciones, como el anonimato, salen a relucir actitudes demagógicas, irracionales, afectadas por los sesgos cognitivos, etcétera. Un ejemplo perfecto es el de los anónimos en Internet, que sueltan muchísimas perlas cuando nadie sabe quiénes son), etcétera.
La lista es brutalmente larga, que llevamos muchos años con las Ciencias Sociales.
Discrepo también en eso: "Creo que los seres humanos tenemos el potencial de ser lo que queramos sin estar sujetos a una "condición universal" que nos haga automáticamente buenos o malos por nacimiento o destino. Pensar así sólo justifica los sistemas de dominación, pone excusas a los problemas para no resolverlos y frena nuestra evolución".
Lo que quiero yo es determinar científicamente si tu afirmación es correcta o no. Quiero entender de manera bastante exacta lo que pasa con los humanos y su naturaleza múltiple. Porque sí podremos avanzar si entendemos algo (bueno, también está el descubrimiento casual, pero forma parte de la investigación). Por eso he cambiado mis perspectivas sobre la Sociología para ampliar mis horizontes. Entender no significa justificar: ésta es la perspectiva que nos da Peter Singer en su Una Izquierda Darwinista. Yo sé que hay cosas que no nos van a gustar a medida que ahondemos en el estudio de la mente humana y las sociedades, pero, ¡adelante! ¡necesitamos salir un poco más de la oscuridad!
De hecho, comprender lo que nos ocurre y nuestras limitaciones puede ser la llave para un cambio más preciso y menos traumático, sabiendo dónde actuar. No se trata de ser políticamente correctos, sino epistemológicamente y ontológicamente correctos.
Un saludo.
PD: Obviamente podemos reducir bastante la desigualdad. Y tenemos bastante potencial, lo cual nos ha permitido obrar mucho. Pero compréndelo: siempre existirán desigualdades, ya sean naturales, geográficas, físicas o lo que sea.
#41#35 Cuando existen diferentes formas de pensar y actuar, según que diferentes países, significa que la educación y la enseñanza caracterizada por la sociedad, te objeta a tu forma actuar, de pensar y establece el entorno social.
Así por ejemplo en Irak piensa de una forma determinada, en Alemania de otra, en Rusia de otra, en China de otra, o el hijo de un padre terrorista puede quedar influenciado, etc. Las personas se adapta a sus condiciones e influye también en estas.
Cuando en una mesa de jugadores de cartas todos hacen trampa, existen dos posibilidades. O dejar el juego o bien… Las posibilidades y la adaptación te las da la sociedad.
El estudio de la biología y la neurociencia ofrece grandes sorpresas: genes que compartimos con muchísimos animales, sesgos cognitivos de todos los colores o algunos genes que pueden ayudar a tener un tipo u otro de conducta (es falso hablar de gen de la maldad, pero sí es correcto hablar de genes que pueden contribuir a realizar una actitud que consideramos como malvada).
Y existen problemas curiosos que pasan incluso en las sociedades más justas (me gustaría estudiar más a fondo esto y poder aclarar más, esto sólo es orientativo): la distribución de inteligencia (el mejor sistema educativo puede camuflar a muchos tontos, pero la inteligencia tiene muchísimas caras y hay muchos talentos distintos: he aquí otra limitación), la dictomía líderes/liderados (normalmente, hay pocos líderes y muchos liderados: en todas las sociedades se ha documentado la existencia de jerarquías), su ciclo de vida (nacimiento, auge, decadencia y caída: ha ocurrido en casi todas las sociedades del planeta), problemas como el free rider (es.wikipedia.org/wiki/Problema_del_poliz%C3%B3n), en donde hay gente que se beneficia de los avances sociales, condiciones geográficas (el problema de los recursos y su dependencia: cómo cambian los sistemas económicos), las variadas caras de una persona (puedo convivir con ella pacíficamente y ambos tenemos valores democráticos asumidos, pero en según qué condiciones, como el anonimato, salen a relucir actitudes demagógicas, irracionales, afectadas por los sesgos cognitivos, etcétera. Un ejemplo perfecto es el de los anónimos en Internet, que sueltan muchísimas perlas cuando nadie sabe quiénes son), etcétera.
La lista es brutalmente larga, que llevamos muchos años con las Ciencias Sociales.
Discrepo también en eso: "Creo que los seres humanos tenemos el potencial de ser lo que queramos sin estar sujetos a una "condición universal" que nos haga automáticamente buenos o malos por nacimiento o destino. Pensar así sólo justifica los sistemas de dominación, pone excusas a los problemas para no resolverlos y frena nuestra evolución".
Lo que quiero yo es determinar científicamente si tu afirmación es correcta o no. Quiero entender de manera bastante exacta lo que pasa con los humanos y su naturaleza múltiple. Porque sí podremos avanzar si entendemos algo (bueno, también está el descubrimiento casual, pero forma parte de la investigación). Por eso he cambiado mis perspectivas sobre la Sociología para ampliar mis horizontes. Entender no significa justificar: ésta es la perspectiva que nos da Peter Singer en su Una Izquierda Darwinista. Yo sé que hay cosas que no nos van a gustar a medida que ahondemos en el estudio de la mente humana y las sociedades, pero, ¡adelante! ¡necesitamos salir un poco más de la oscuridad!
De hecho, comprender lo que nos ocurre y nuestras limitaciones puede ser la llave para un cambio más preciso y menos traumático, sabiendo dónde actuar. No se trata de ser políticamente correctos, sino epistemológicamente y ontológicamente correctos.
Un saludo.
PD: Obviamente podemos reducir bastante la desigualdad. Y tenemos bastante potencial, lo cual nos ha permitido obrar mucho. Pero compréndelo: siempre existirán desigualdades, ya sean naturales, geográficas, físicas o lo que sea.