#4#2 La gente no se queja por el precio, o no sólo. Hay dos motivos de queja principales: que para comprar un libro cualquiera de los exhibidos en Libranda hace falta que se alineen los planetas mientras la Familia Real canta el waka-waka y que el formato con DRM elegido hace imposible que estos libros puedan leerse en la mayoría de lectores electrónicos presentes en el mercado español.