#23#20 No me apoyan los sindicatos, porque en nuestra comunidad como gobierna el PSOE, y aquí no nos apoya los sindicatos mayoritarios, lacayos de Areces. A parte, por lo menos en mi puesto, si no voy a trabajar no causo tanto daño como los del metro, porque aunque presto un servicio importante no es completamente imprescindible para la mayoría de la población, como el Metro de Madrid.
Que me vas a contar a mi de los sindicatos mayoritarios. Hace tiempo que dejaron de ser algo que servía para los intereses de los trabajadores para ser un cómplice más del recorte de derechos que estamos sufriendo. Aparte como organismos están completamente corruptos, que no mucha de la gente de base que cree en lo que hace y lucha. PEro hay otros sindicatos y otras formas de luchar por tus/nuestros derechos.
Vivimos en una democracia, con unos derechos y unos deberes, en el ordenamiento legal está reconocido el derecho a la huelga, pero también se especifica que se deben cumplir los servicios mínimos. Si no se cumplen estos servicios, se está cometiendo una ilegalidad, y que aceptar las consecuencias que puede ser el despido. Son las reglas del juego, que aquí todo el mundo sabe exigir sus derechos, pero las obligaciones se las pasan por el forro.
Me paso la vida diciendo lo mismo, pero bueno. Vivimos en una mal llamada, democracia representativa, que poco tiene que ver con una democracia real tal como la entendían los atenienses y como la entienden algunos grupos de izquierdas. Aquí votamos cuatro años a unos supuestos representantes para que se llenen los bolsillos o para que se plieguen ante los intereses del poder económico y actúen en contra de los intereses del pueblo. LA participación ciudadana se procura que sea lo mínima posible y dejar hacer a los políticos profesionales. Por no poder, no tenemos ni voz ni voto en el poder legislativo, el poder de decidir nuestras reglas, nuestras normas. Muchas veces hay que obedecer leyes o normativas impuestas en contra de nuestros intereses, como los abusivos servicios mínimos.
Personalmente, creo que deberíamos aprovechar aquellos que estamos hartos de sindicatos vendidos y falsos representantes aprovechar y ponernos en huelga el día que lo hagan los del metro para aunar fuerzas y tener posición de fuerza negociadora, algo que dudo que vean mis ojos, pero bueno.
No me apoyan los sindicatos, porque en nuestra comunidad como gobierna el PSOE, y aquí no nos apoya los sindicatos mayoritarios, lacayos de Areces. A parte, por lo menos en mi puesto, si no voy a trabajar no causo tanto daño como los del metro, porque aunque presto un servicio importante no es completamente imprescindible para la mayoría de la población, como el Metro de Madrid.
Que me vas a contar a mi de los sindicatos mayoritarios. Hace tiempo que dejaron de ser algo que servía para los intereses de los trabajadores para ser un cómplice más del recorte de derechos que estamos sufriendo. Aparte como organismos están completamente corruptos, que no mucha de la gente de base que cree en lo que hace y lucha. PEro hay otros sindicatos y otras formas de luchar por tus/nuestros derechos.
Vivimos en una democracia, con unos derechos y unos deberes, en el ordenamiento legal está reconocido el derecho a la huelga, pero también se especifica que se deben cumplir los servicios mínimos. Si no se cumplen estos servicios, se está cometiendo una ilegalidad, y que aceptar las consecuencias que puede ser el despido. Son las reglas del juego, que aquí todo el mundo sabe exigir sus derechos, pero las obligaciones se las pasan por el forro.
Me paso la vida diciendo lo mismo, pero bueno. Vivimos en una mal llamada, democracia representativa, que poco tiene que ver con una democracia real tal como la entendían los atenienses y como la entienden algunos grupos de izquierdas. Aquí votamos cuatro años a unos supuestos representantes para que se llenen los bolsillos o para que se plieguen ante los intereses del poder económico y actúen en contra de los intereses del pueblo. LA participación ciudadana se procura que sea lo mínima posible y dejar hacer a los políticos profesionales. Por no poder, no tenemos ni voz ni voto en el poder legislativo, el poder de decidir nuestras reglas, nuestras normas. Muchas veces hay que obedecer leyes o normativas impuestas en contra de nuestros intereses, como los abusivos servicios mínimos.
Personalmente, creo que deberíamos aprovechar aquellos que estamos hartos de sindicatos vendidos y falsos representantes aprovechar y ponernos en huelga el día que lo hagan los del metro para aunar fuerzas y tener posición de fuerza negociadora, algo que dudo que vean mis ojos, pero bueno.