#28 La jornada intensiva es un sueño para todos nosotros, pero siendo realista, no veremos su generalización, al menos a corto ni medio plazo.
En este país los empleos mayoritarios son poco cualificados, con poco valor añadido y de empresas pequeñas-medianas, además que sea tan normal hacer un par de horas extras al día (pagadas o no) y el pago de parte del sueldo sin declarar a los empresarios hace que convenga tener poca gente echando 50 horas semanales que unos pocos más de trabajadores a 40 h semanales porque se ahorran en seguridad social.
He visto la mentalidad de muchos jefes, y aunque se echaran las mismas horas y aumentara la productividad, jamás implantarían la jornada intensiva.
Por la parte de culpa que nos toca a los trabajadores, he de decir que la jornada media en la zona que conozco (Andalucía oriental) es de 8 a 20h, de 1 a 3 horas para comer, y todo lo que se salga de ahí es considerado de "perroflautas", está mal visto que alguien tenga la tarde libre porque pudiendo trabajar, ¿para qué se va a dedicar a hacer el gandúl?, no hay más que ver el odio generalizado hacia los funcionarios.
En este país los empleos mayoritarios son poco cualificados, con poco valor añadido y de empresas pequeñas-medianas, además que sea tan normal hacer un par de horas extras al día (pagadas o no) y el pago de parte del sueldo sin declarar a los empresarios hace que convenga tener poca gente echando 50 horas semanales que unos pocos más de trabajadores a 40 h semanales porque se ahorran en seguridad social.
He visto la mentalidad de muchos jefes, y aunque se echaran las mismas horas y aumentara la productividad, jamás implantarían la jornada intensiva.
Por la parte de culpa que nos toca a los trabajadores, he de decir que la jornada media en la zona que conozco (Andalucía oriental) es de 8 a 20h, de 1 a 3 horas para comer, y todo lo que se salga de ahí es considerado de "perroflautas", está mal visto que alguien tenga la tarde libre porque pudiendo trabajar, ¿para qué se va a dedicar a hacer el gandúl?, no hay más que ver el odio generalizado hacia los funcionarios.