#7#1 y #2 De hecho, los músicos deberán pagar 10€ por canción para estar en Spotify (entre otras tiendas, como iTunes o Amazon)
Ahora han dado un paso interesante, y han creado un mecanismo para que las bandas y músicos de todo el mundo, que no tienen contratos con grandes disqueras, puedan colocar sus canciones en el servicio. Esto será posible gracias a un acuerdo con TuneCore, una empresa encargada de distribuir música en formatos digitales y que ayuda a bandas desconocidas a vender sus canciones en servicios como iTunes, Amazon.com y otras tiendas.TuneCore cobra a los artistas US$10 al año por cada canción que desean distribuir. El año pasado, esta intermediaria recaudó $30 millones en representación de todos sus artistas.
Es el futuro modelo de negocio previsible. En vez de discográficas pagando a músicos y vendiendo discos, músicos pagando a distribuidoras y empresas de promoción y ganando dinero por conciertos.
#8#7 Y no cobrarán si tienen muchas escuchas? Pregunto porque no lo sé.
Ese "futuro modelo" ya se lo ofreció una discográfica a unos amigos míos hace años, que en una de las clausulas del contrato incluían un copago de gastos de distribución. Y no salía a cuenta para nada.
#1 "Con la mierda que pagan..." Bueno, si este grupo firmara con una discográfica al uso, tampoco le pagarían muy bien. Además, perdería todos los derechos sobre sus temas presentes y futuros.
#29#7 Esto.. es el modelo que se ha seguido siempre, a ver si te piensas que los porcentajes que se quedan las distribuidoras son por llevar en camión los discos desde la fábrica hasta el corte inglés.
Ahora han dado un paso interesante, y han creado un mecanismo para que las bandas y músicos de todo el mundo, que no tienen contratos con grandes disqueras, puedan colocar sus canciones en el servicio. Esto será posible gracias a un acuerdo con TuneCore, una empresa encargada de distribuir música en formatos digitales y que ayuda a bandas desconocidas a vender sus canciones en servicios como iTunes, Amazon.com y otras tiendas. TuneCore cobra a los artistas US$10 al año por cada canción que desean distribuir. El año pasado, esta intermediaria recaudó $30 millones en representación de todos sus artistas.
Es el futuro modelo de negocio previsible. En vez de discográficas pagando a músicos y vendiendo discos, músicos pagando a distribuidoras y empresas de promoción y ganando dinero por conciertos.