#7 No es de extrañar. Precisamente en la sociedad militar se aprecia más nítidamente lo que también persiste en otros ámbitos sociales, a pesar de la llegada de la Modernidad: el "aplazamiento" de la contraprestación para una de las partes. Sacrifiquese hoy, que ya será Vd. recompensado mañana por nuestro Dios. Un negocio muy conveniente para quien de otro modo no encontraría comprador o, a lo sumo, tendría que pagar una factura mucho mayor por los servicios prestados.
Y donde pone Dios, pueden ponerse iguelmente otros conceptos más sibilinamente religiosos. Y difíciles de combatir.
Y donde pone Dios, pueden ponerse iguelmente otros conceptos más sibilinamente religiosos. Y difíciles de combatir.