#127#126 Si el código es malo no importa que el código esté controlado por una empresa o por la administración, sencillamente controlas o tienes licenciado un mal código o que no cubre tus necesidades, que hay que cambiar, y eso te va a costar dinero, porque el concepto de desarrollo colaborativo desinteresado, que es la parte más potente del software libre, en este tipo de software tiene poco sentido, ya que no es atrayente en absoluto fuera de este sector, la cuestión aquí es más bien a quien estoy contratando la solución, si está ya hecha o si hay que desarrollarla, y si no lo está, si van a ser capaces de hacerlo bién y sobre todo a qué coste. Así de sencillo.
En cualquier caso suena raro que carallosoft cambie de esa forma que planteas su desarrollo dejando de lado a un cliente de esas características. No has explorado, en mi opinión, que la administración se puedes pillar los dedos tanto o más contratando el desarrollo desde 0, si le desarrollan un mal producto con malos mimbres, y acabar tirando una inversión multimillonaria a la basura.
#131#123 ¿Te parecen suficientes pruebas las leyes anti monopolio y las sucesivas condenas por monopolio a Microsoft? ¿De verdad crees que la gente históricamente ha usado IE por ser el mejor navegador? Si es así es que lo de pensar por ti mismo se te da fatal
#127 ¿No tiene ningún sentido? No tiene ningún sentido por ejemplo que si una comunidad x necesita un desarrollo específico lo programe ella misma o lo encargue a una empresa que lo desarrolle bajo software libre y que si posteriormente otra comunidad y necesita algo parecido pueda usar esa aplicación y adaptarla a sus necesidades sin tener que pagar por otra aplicación nueva que es lo que se está haciendo ahora?
En cualquier caso suena raro que carallosoft cambie de esa forma que planteas su desarrollo dejando de lado a un cliente de esas características. No has explorado, en mi opinión, que la administración se puedes pillar los dedos tanto o más contratando el desarrollo desde 0, si le desarrollan un mal producto con malos mimbres, y acabar tirando una inversión multimillonaria a la basura.