#60#16 Parece ser, visto lo visto, que no existe el partido "que tenga un programa e intente cumplirlo, formado por personas que no den la espalda a los problemas del ciudadano".
El programa de un partido que promueve la democracia directa ha de contener 0 ideología: solamente que "el programa" lo pongan los ciudadanos en cada momento con sus opiniones, votos y preocupaciones.
La idea es que puedan afiliarse a este "partido-método" votantes de izquierdas, de centro y de derechas y de ninguna de esas tres cosas sino todo lo contrario, votantes nacionalistas, independentistas, antinacionalistas, que pasan de esa dimensión, votantes que están a favor del matrimonio gay, que están en contra, que se la refanfinfla y que opinan todo lo contrario, votantes que están a favor de la publicidad en la televisión pública y que no, que quieren hacer botellón en la plaza del pueblo, que no quieren que se pueda y que les importa más bien poco el tema, … Se trata de representar la pluralidad.
El partido sin ideología en el que puede ver representadas sus ideas y aspiraciones cualquiera que se sienta capaz de tomar la responsabilidad de decidir sobre sus asuntos, privados y públicos. Y también el partido de quienes, no sintiéndose capacitados para decidir sobre sus asuntos públicos, sean capaces de darse cuenta de que las decisiones se tomarán mejor si delegan en sus vecinos, mientras ellos se hacen adultos, que dejando a los políticos seguir mangoneando. Y visto lo visto, hay que ser muy miope (o político) para no darse cuenta de eso.
Mientra no haya una verdadera democracia directa, el programa lo dictarán los partidos en el gobierno u oposición mayoritaria, entendiendo por programa qué se somete a votación en el congreso y qué no. Pero PI permitirá a los ciudadanos expresar su opinión sobre esas iniciativas sometidas a votación. De alguna manera PI se podría convertir en un perfecto barómetro de opinión con presencia permanente en el congreso. Digamos que aun con un sólo escaño en el Congreso, el voto de PI pasará a ser muy significativo, pues es una ventana en el congreso para que en cada decisión se sepa lo que los ciudadanos a los que les interesa esa decisión piensan y desean y luego allá cada partido con lo que decide votar.
Por otra parte, los diputados de PI son meros instrumentos para transmitir en el congreso el voto de los ciudadanos que han manifestado su decisión a través de los mecanismos de participación directa que PI proporcionará. Cualquiera puede proponerse a sí mismo como candidato, por lo que las listas son abiertísimas
El programa de un partido que promueve la democracia directa ha de contener 0 ideología: solamente que "el programa" lo pongan los ciudadanos en cada momento con sus opiniones, votos y preocupaciones.
La idea es que puedan afiliarse a este "partido-método" votantes de izquierdas, de centro y de derechas y de ninguna de esas tres cosas sino todo lo contrario, votantes nacionalistas, independentistas, antinacionalistas, que pasan de esa dimensión, votantes que están a favor del matrimonio gay, que están en contra, que se la refanfinfla y que opinan todo lo contrario, votantes que están a favor de la publicidad en la televisión pública y que no, que quieren hacer botellón en la plaza del pueblo, que no quieren que se pueda y que les importa más bien poco el tema, … Se trata de representar la pluralidad.
El partido sin ideología en el que puede ver representadas sus ideas y aspiraciones cualquiera que se sienta capaz de tomar la responsabilidad de decidir sobre sus asuntos, privados y públicos. Y también el partido de quienes, no sintiéndose capacitados para decidir sobre sus asuntos públicos, sean capaces de darse cuenta de que las decisiones se tomarán mejor si delegan en sus vecinos, mientras ellos se hacen adultos, que dejando a los políticos seguir mangoneando. Y visto lo visto, hay que ser muy miope (o político) para no darse cuenta de eso.
Mientra no haya una verdadera democracia directa, el programa lo dictarán los partidos en el gobierno u oposición mayoritaria, entendiendo por programa qué se somete a votación en el congreso y qué no. Pero PI permitirá a los ciudadanos expresar su opinión sobre esas iniciativas sometidas a votación. De alguna manera PI se podría convertir en un perfecto barómetro de opinión con presencia permanente en el congreso. Digamos que aun con un sólo escaño en el Congreso, el voto de PI pasará a ser muy significativo, pues es una ventana en el congreso para que en cada decisión se sepa lo que los ciudadanos a los que les interesa esa decisión piensan y desean y luego allá cada partido con lo que decide votar.
Por otra parte, los diputados de PI son meros instrumentos para transmitir en el congreso el voto de los ciudadanos que han manifestado su decisión a través de los mecanismos de participación directa que PI proporcionará. Cualquiera puede proponerse a sí mismo como candidato, por lo que las listas son abiertísimas