#11 Las religiones cuando detienen el poder siempre se comportan de la misma manera.
Hay que hablar claro es un problema de religión, da igual si es islámica o no.
Los católicos radicales odian al islamismo por considerarlo la competencia y viceversa, pero los dos anhelan lo mismo: el control de las masas y a ser posible el beneplácito político.
En occidente el estado de derecho los mantiene a raya y los clérigos claman porque ven sus privilegios vulnerados. Gritan tanto que se ha filtrado en la sociedad una tolerancia excesiva hacia las religiones, se le permiten actitudes impensables a otras asociaciones.
Hay que hablar claro es un problema de religión, da igual si es islámica o no.
Los católicos radicales odian al islamismo por considerarlo la competencia y viceversa, pero los dos anhelan lo mismo: el control de las masas y a ser posible el beneplácito político.
En occidente el estado de derecho los mantiene a raya y los clérigos claman porque ven sus privilegios vulnerados. Gritan tanto que se ha filtrado en la sociedad una tolerancia excesiva hacia las religiones, se le permiten actitudes impensables a otras asociaciones.